Adiós al Mundial: Inglaterra frena a México en octavos
Un doblete de Jude Bellingham y un penal de Harry Kane definieron el pase británico a Cuartos de Final frente a más de 80 mil aficionados en el último partido del Coloso de Santa Úrsula como sede del torneo.
La Copa del Mundo terminó para México. En un encuentro de alta tensión, errores defensivos y una reacción tardía, la Selección Nacional perdió 3-2 ante Inglaterra. El resultado no solo sella el pase británico a la siguiente ronda, sino que marca el final del proceso de Javier Aguirre al frente del equipo.
La advertencia de Guillermo Ochoa en la previa se cumplió al pie de la letra: la contundencia definió el rumbo ante una potencia. Jude Bellingham necesitó solo dos minutos para desarmar el planteamiento mexicano y silenciar a los 80,824 asistentes con un doblete fulminante a los minutos 36 y 38.
Aunque México dominó la posesión del balón, el control resultó estéril. La estrella del Real Madrid aprovechó una marca tibia de la defensa y un titubeo del juvenil Gilberto Mora en el mediocampo para castigar a un equipo que pagó muy caro sus desconcentraciones.
Una reacción histórica y un error letal
El panorama lucía sombrío, pero Julián Quiñones devolvió la vida a la tribuna justo antes del descanso. Al 42', el atacante aprovechó un mal despeje para marcar su cuarto tanto del torneo, cifra que lo empata con Javier 'Chicharito' Hernández y Luis 'Matador' Hernández como los máximos goleadores mexicanos en justas mundialistas.
La inercia positiva creció iniciando el segundo tiempo. El defensor inglés Jarell Quansah recibió la tarjeta roja directa al 54' tras una dura entrada sobre Jesús Gallardo.
Justo cuando el escenario favorecía a México, con un hombre de más y el empuje del estadio, llegó el golpe definitivo. Una falla en la cobertura dejó a Anthony Gordon mano a mano contra Raúl Rangel. El arquero derribó al atacante dentro del área y Harry Kane cobró con frialdad el penal para colocar el 3-1 al minuto 60.
Cierre dramático en el Azteca
La ofensiva mexicana no bajó los brazos. Al 69', Raúl Jiménez hizo efectivo un tiro penal provocado por una falta sobre Brian Gutiérrez, acortando la distancia a 3-2. El delantero azteca logró vencer a Jordan Pickford, quien previamente le había negado el gol en dos ocasiones claras.
Durante la recta final, Inglaterra se replegó por el desgaste físico y la inferioridad numérica. México se volcó al ataque, pero el reloj consumió los 11 minutos de tiempo agregado sin que llegara el ansiado empate.
El silbatazo final consumó la eliminación y cerró el ciclo mundialista del Estadio Azteca. Las imágenes de Guillermo Ochoa, Armando González, Israel Reyes y Santiago Giménez frustrados sobre el césped contrastaron con el aplauso de una afición que reconoció la entrega del equipo hasta el último segundo.