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Afición mexicana lleva serenata y pirotecnia a Inglaterra en Santa Fe

Decenas de fanáticos aprovecharon un puente peatonal para romper el silencio de la madrugada con cohetes y música, interrumpiendo el descanso del equipo europeo e impactando a la prensa extranjera.

Por Alicia Duarte · 5 de julio de 2026
Afición mexicana lleva serenata y pirotecnia a Inglaterra en Santa Fe

Ni los estrictos cercos policiales evitaron la tradicional serenata tricolor. La madrugada de este domingo, decenas de aficionados se congregaron afuera del hotel de la Selección de Inglaterra en Santa Fe para encender pirotecnia y lanzar cánticos, un acto que desató una auténtica fiesta en la calle y desconcertó por completo a los periodistas internacionales.

El plan de seguridad para garantizar el descanso del conjunto europeo tenía una fisura: un puente peatonal ubicado a pocos metros de la entrada principal del hotel. Ese fue el punto exacto donde el grupo de seguidores encontró el espacio ideal para burlar el perímetro.

Cerca de las 2:00 de la mañana, el silencio de la zona quedó pulverizado. Tambores, trompetas y explosiones de luces verdes, blancas y rojas iluminaron el cielo nocturno, obligando a los jugadores británicos a sentir de golpe el ambiente que les espera en la cancha.

La escena rebasó cualquier pronóstico para la prensa internacional. Un reportero inglés que realizaba una transmisión en vivo quedó atrapado en el alboroto y, con evidente asombro, cuestionó a los elementos de seguridad locales sobre su aparente inacción ante el ruido y la pólvora.

"¿Van a arrestarlos?", preguntó el comunicador a uno de los oficiales que custodiaba el puente.

La respuesta fue un simple "no". Los policías se limitaron a formar una barrera de contención para impedir que la multitud avanzara físicamente hacia el recinto, permitiendo que la celebración fluyera sin confrontaciones.

El choque cultural terminó en risas. Al notar la confusión y el asombro del periodista, los hinchas mexicanos lo rodearon para integrarlo a la fiesta, brincando a su alrededor al ritmo del ya clásico "¡Quiere volar, quiere volar!".