Ajuste fiscal o más deuda: el dilema económico que el FMI plantea a México
El organismo prevé que el endeudamiento alcance el 62.9% del PIB en 2027 si el recorte del gasto es gradual, y propone revisar impuestos a personas físicas, predial y gasolinas.
El equilibrio de las finanzas públicas en México enfrenta un llamado de atención internacional. En las conclusiones preliminares de su revisión anual, el Fondo Monetario Internacional (FMI) advirtió que la deuda del sector público continuará una trayectoria ascendente en los próximos años a menos que el gobierno acelere y anticipe su consolidación fiscal, abriendo el debate sobre reformas a impuestos locales, combustibles y el Impuesto sobre la Renta (ISR) para personas físicas.
El diagnóstico técnico elaborado por la misión del FMI reconoce los pasos dados por la administración federal para moderar el déficit presupuestario, proyectando que descenderá del 5.8% del Producto Interno Bruto (PIB) heredado en 2024 a un 4.2% hacia el cierre del ejercicio actual. Pese a este avance, los especialistas advirtieron que la ruta trazada para 2027 resulta demasiado gradual, lo que impedirá contener el pasivo estatal en el corto plazo.
Las proyecciones del organismo multilateral muestran que la deuda bruta del gobierno pasaría del 52.7% del PIB registrado en 2023 a un 62.9% en 2027. La advertencia cobra peso tras recordar que solo durante el último año de la presidencia de Andrés Manuel López Obrador el saldo creció siete puntos porcentuales respecto a la economía total.
Para revertir esta tendencia y generar margen financiero destinado a hospitales, escuelas y carreteras, el organismo recomendó actuar de manera simultánea en ingresos y erogaciones. En el gasto, propuso focalizar de mejor manera los padrones de programas sociales, retirar de forma progresiva los subsidios a los combustibles y dotar de sostenibilidad financiera a Pemex.
En el renglón de la recaudación, el Fondo planteó opciones que tocarían directamente a los contribuyentes: actualizar los gravámenes sobre tenencia vehicular y predial, recortar beneficios fiscales en la franja fronteriza, encarecer el impuesto a las emisiones de carbono y revisar la estructura del ISR para personas físicas. Aunque el documento preliminar no detalló tasas específicas ni cálculos de cobro para el gravamen al ingreso, la mención instala el tema en la agenda económica previa a las negociaciones presupuestarias formales.
Comprender estas advertencias técnicas ayuda a dimensionar las decisiones de dinero que se avecinan en los hogares: cuando las finanzas de un país se aprietan, las alternativas suelen derivar en ajustes a las deducciones salariales, menos subsidios al combustible o alzas en derechos locales, por lo que planificar gastos familiares considerando un entorno fiscal más estricto es indispensable para proteger el patrimonio propio.