Alerta en el sur de Chihuahua: los contagios de gusano barrenador se disparan a semanas de reabrir exportaciones
El estado acumula 39 infestaciones a un mes de detectar el primer contagio. La crisis sanitaria pone contra reloj a los productores que buscan enviar sus animales a Estados Unidos en septiembre.
Apenas han pasado 15 días desde que se detectó el primer contagio en Parral, y la rápida propagación del gusano barrenador ya encendió las alarmas en el sector ganadero de Chihuahua. Con 39 casos activos confirmados, la región sur del estado se ha convertido en el epicentro de una plaga que amenaza con arruinar la inminente reapertura comercial con Estados Unidos, obligando a las autoridades a acelerar sus medidas de contención.
La radiografía del problema es clara y apunta al sur. De acuerdo con los datos más recientes de la plataforma del Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica), la región sur de Chihuahua concentra 32 de las 39 infestaciones activas en todo el territorio, lo que representa el 82.1% del total estatal.
El municipio de Coronado es actualmente la zona más golpeada, con nueve casos en activo, seguido por Allende, que registra cinco. Un escalón abajo aparecen Huejotitán, San Francisco del Oro y Camargo, con tres reportes cada uno, mientras que Jiménez y López tienen dos. Las localidades de Parral —donde inició el brote el 14 de julio—, Matamoros, Rosario, Santa Bárbara y Valle de Zaragoza mantienen un caso por municipio.
Aunque la crisis se focaliza en el sur, el parásito ya comenzó a brincar hacia otras coordenadas. Los municipios de Cuauhtémoc y Doctor Belisario Domínguez reportan dos casos respectivamente, y Aldama, La Cruz y Rosales suman un contagio por localidad. Para frenar la infestación, las autoridades sanitarias ya activaron la dispersión de moscas estériles en las zonas afectadas, una técnica biológica diseñada para cortar de tajo la reproducción del insecto.
Este brote sanitario choca de frente con los planes económicos de la región. El gobierno de Estados Unidos acaba de anunciar la reapertura gradual de sus fronteras para importar ganado mexicano en pie. El calendario marca que Sonora retomará los envíos el 24 de agosto y Chihuahua debería seguirle el paso en septiembre. Sin embargo, la entrada de las vacas chihuahuenses al mercado estadounidense ahora pende de un hilo, ya que depende estrictamente de que el estado cumpla con los protocolos de sanidad del plan binacional.
Aunque no tengas un rancho ni trabajes en el sector ganadero, la alerta por el gusano barrenador termina pegando en tu bolsillo. Cuando una plaga golpea a la ganadería y pone en pausa las exportaciones, los costos de producción, los cercos sanitarios y las cuarentenas obligatorias generan millonarias pérdidas para el sector. Al final de la cadena, esos gastos imprevistos y la incertidumbre en el mercado provocan que el precio de la carne de res, la leche y otros derivados se dispare en los supermercados y carnicerías. Frenar este brote no es solo un tema de salud animal, sino de evitar un golpe inflacionario en tu despensa semanal.