Economía

Aranceles y T-MEC empujan la maquila médica a México

Las reglas del comercio regional mueven la producción de fármacos al país, aunque la patente y la ciencia de mayor valor financiero se quedan en el extranjero.

Por Daniel Ortiz · 12 de agosto de 2026
Aranceles y T-MEC empujan la maquila médica a México

Las grandes firmas del sector farmacéutico están reacomodando sus fichas en el mapa global. Atraídas por la cercanía con Estados Unidos y las presiones comerciales de la región, cada vez más empresas eligen a México para fabricar medicamentos a través de terceros, aunque el desarrollo de nuevas moléculas sigue siendo una asignatura pendiente para el país.

El impulso del 'nearshoring' médico

El mapa del suministro farmacéutico global vive una transformación profunda. Nuevos aranceles estadounidenses y la revisión del T-MEC han forzado a los corporativos a acortar distancias, reduciendo riesgos logísticos al instalar plantas cerca del mercado norteamericano.

Esta reconfiguración se traduce en números concretos para el país. Datos de la Secretaría de Economía registran compromisos de inversión nacional e internacional superiores a los 21 mil millones de pesos destinados a infraestructura y capacidades de producción. A esto se suman 10 mil 698.5 millones de dólares en capital extranjero aplicados entre 2023 y 2025, lo que representa un salto del 116% en comparación con el periodo de 2020 a 2022.

El negocio de fabricar vs. el negocio de descubrir

A pesar de la derrama económica en naves industriales y mano de obra, el modelo actual ubica a México principalmente en el eslabón de la manufactura masiva. La estrategia de las multinacionales consiste en enfocar sus laboratorios de origen en la investigación de vanguardia —donde se concentran los mayores márgenes de ganancia—, mientras transfieren o venden las patentes de productos maduros a terceros para que los maquilen.

Como explica Sonia Mayra Pérez Tapia, directora de la Unidad de Desarrollo e Investigación en Bioterapéuticos del Instituto Politécnico Nacional, el desafío operativo cambia de naturaleza: cuando la molécula ya fue descubierta por el innovador, la tarea local se centra en dominar los procesos de producción a gran escala y garantizar la calidad uniforme en cada lote.

Aunque parezca una discusión de altos vuelos comerciales, la forma en que se estructura esta industria repercute de manera directa en tu bolsillo y en tu salud. Que México gane capacidad para fabricar medicinas ayuda a garantizar un abasto constante de fármacos básicos y genéricos en las farmacias locales, evitando el desabasto que provocan los envíos intercontinentales. Sin embargo, depender del exterior para la investigación significa que los tratamientos de última generación —como las terapias biológicas o los fármacos para enfermedades complejas— tardan más tiempo en llegar al sistema de salud mexicano y lo hacen a precios elevados. Fomentar la ciencia local no solo genera empleos especializados, sino que abre la puerta a medicinas más accesibles para la población.