Avengers: Doomsday en preventa
Cinépolis y Cinemex abren boletaje exclusivo para pantallas Infinity Vision con funciones de medianoche confirmadas, mientras sus sitios web registran saturación de usuarios.
La carrera por conseguir boletos para Avengers: Doomsday comenzó este lunes 28 de septiembre en las plataformas digitales de Cinemex y Cinépolis. La venta anticipada tiene una condición operativa estricta: en esta primera ventana comercial únicamente se liberaron entradas para salas certificadas como Infinity Vision, dejando para una fase posterior los formatos convencionales, VIP y 4DX.
Los servidores de las principales cadenas de cine en México experimentaron caídas e intermitencias durante las primeras horas del lanzamiento. Quienes buscan asegurar sus lugares para la función de medianoche del jueves 17 de diciembre de 2026 se toparon con pantallas en blanco y errores al procesar cobros, un fenómeno recurrente en los grandes estrenos de Marvel Studios.
Para navegar el proceso sin contratiempos, conviene tener en cuenta que el formato Infinity Vision —un estándar de pantalla de gran formato y audio optimizado avalado por Disney— tiene un precio estimado de 208 pesos por boleto. Las opciones tradicionales, cuyo costo ronda los 97 pesos, se habilitarán paulatinamente conforme las exhibidoras liberen el resto de su cartelera.
En esta ocasión, las pantallas IMAX presentan un escenario particular. Al coincidir la fecha de lanzamiento con la llegada de Dune: Parte tres, los complejos asignaron de forma prioritaria ese formato a la producción de ciencia ficción, por lo que la preventa de Marvel se concentró de lleno en la experiencia Infinity Vision.
Si planeas adquirir tus accesos, la recomendación técnica es ingresar a tu cuenta de Cinépolis o Cinemex con la sesión abierta previamente y tener registrados tus métodos de pago para evitar que el sistema te saque por inactividad. Monitorear los horarios no solo te ahorra el mal trago de quedarte sin asiento en el estreno, sino que te permite presupuestar con exactitud el gasto familiar o entre amigos antes de que la reventa y la saturación acaparen la sala.