Economía

Banxico comprará Cetes y Bondes F para controlar la liquidez sin inyectar dinero extra

A partir de agosto, el banco central modificará una regla vigente desde 2012 para actuar como comprador. La institución asegura que la medida no alterará la postura monetaria ni las tasas a largo plazo.

Por Miriam Armas · 30 de junio de 2026
Banxico comprará Cetes y Bondes F para controlar la liquidez sin inyectar dinero extra

A partir del 17 de agosto de 2026, el Banco de México (Banxico) dará un giro a su estrategia operativa al comenzar a comprar Cetes y Bondes F directamente en el mercado secundario. Lejos de buscar un rescate gubernamental o aplicar políticas expansivas, la meta de la institución es calibrar con mayor precisión la liquidez del sistema y amarrar la tasa de interés a un día en su objetivo del 6.5%.

El cambio rompe un esquema mantenido desde 2012, cuando las reglas limitaban el campo de acción del banco. Con esta modificación, Banxico no solo venderá, sino que también adquirirá estos instrumentos, dándole mayor margen de maniobra técnica para administrar los recursos que circulan en el sistema financiero.

Frente a las especulaciones de los mercados, la autoridad monetaria ha sido tajante: la estrategia no representa un Quantitative Easing (relajamiento cuantitativo) ni un intento velado de manipular la curva de rendimientos.

Para despejar dudas, el banco central delimitó tres líneas rojas en su nueva operación que garantizan el orden del mercado:

  • Cero excesos de liquidez: La institución descartó una inundación artificial de dinero. Las inyecciones de capital serán estrictamente las necesarias para mantener fluido el mercado de fondeo, evitando presiones inflacionarias adicionales.

  • Blindaje a las tasas de largo plazo: Al concentrarse exclusivamente en Cetes y Bondes F —instrumentos de corto plazo o de tasa variable—, el banco deja intactas las tasas de largo plazo de los bonos fijos, previniendo sacudidas en las inversiones extendidas.

  • Postura monetaria inalterada: Las compras se realizarán mediante subastas regulatorias diseñadas para equilibrar las ventas trimestrales. La Junta de Gobierno mantiene su actual enfoque monetario y respeta íntegramente los límites legales que prohíben el financiamiento directo al gobierno federal.

La medida representa un ajuste operativo y técnico que alinea las herramientas del banco central con las necesidades cotidianas del sistema bancario mexicano.