CFE promete internet gratis en el país, pero arranca con la caja casi vacía
La empresa estatal planea instalar miles de puntos de acceso en escuelas y hospitales durante 2026, pero un brutal recorte de presupuesto la obliga a buscar cómo autofinanciarse.
La Comisión Federal de Electricidad (CFE) tiene un plan enorme sobre la mesa: llevar internet gratuito a los 32 estados de México con una inversión superior a los 10,400 millones de pesos. El problema es que, en este momento, la caja del proyecto está prácticamente vacía. Solo cuentan con 400 mil pesos para arrancar.
La meta oficial para 2026 suena ambiciosa. Según documentos obtenidos por Expansión, la CFE busca instalar 27,750 puntos de conexión WiFi este año. De estos, poco más de 9,000 entrarán en operación en el primer semestre y cerca de 18,700 en el segundo.
La idea es conectar teleescuelas y clínicas del IMSS usando de todo un poco: fibra óptica, cables de cobre, conexiones satelitales y tecnología 4G.
Pero los números simplemente no cuadran. Los estados financieros del programa muestran que la CFE apenas tiene asignados 400,000 pesos de recursos propios. Esto representa un microscópico 0.004% del costo total estimado para desplegar la red en todo el país.
¿De dónde saldrá el dinero?
La estrategia marca un giro total respecto a años anteriores. El despliegue de esta Red Pública de Telecomunicaciones dejará de recibir financiamiento directo del presupuesto federal. Ahora, la CFE tendrá que pagar la factura con lo que gane cobrando por sus propios servicios de telefonía e internet comercial.
Ya dimos los primeros vistazos a esta medida con el reciente aumento en el precio de sus paquetes, donde el plan básico mensual pasó de 33 a 35 pesos. Hasta el momento, la empresa estatal ha guardado silencio sobre cómo cubrirá exactamente este hueco multimillonario.
Fuentes vinculadas al proyecto explican que el modelo de autofinanciamiento fue la única salida tras una fuerte sacudida de recursos y heredar problemas de administración. Advierten que el dinero proyectado para el sexenio apenas alcanzará para poner los puntos de acceso, descartando por completo la construcción de nuevas torres de transmisión.
Deudas y una reestructura a cuestas
Este obstáculo financiero no es un hecho aislado. La nueva estrategia nace en medio de un reacomodo interno muy pesado. A finales de 2024, CFE Telecomunicaciones e Internet para Todos (CFE TEIT) desapareció para ser absorbida por CFE Telecom.
Esa fusión trajo consigo despidos, un freno largo en las operaciones diarias y cambios en la dirección. Todo esto se suma a deudas pendientes con varios proveedores y un recorte del 87.6% en su presupuesto frente al año pasado, dejándolos con apenas 11,143 millones de pesos para operar en 2026.
El futuro del internet gratuito en México depende ahora de una apuesta arriesgada: que la CFE logre vender suficientes paquetes de datos para sostener su propia red comunitaria.