CFE y Cubico invertirán 1,000 mdd en energía limpia para México
Un acuerdo a 25 años inyectará capital privado y público para construir cinco centrales generadoras. Las primeras obras arrancan este mismo año en Tamaulipas.
La Comisión Federal de Electricidad (CFE) acaba de cerrar una alianza estratégica con la firma Cubico Sustainable Investments que movilizará cerca de 1,000 millones de dólares. El objetivo es directo: construir nuevos proyectos de energía solar y eólica que sumen 578 megavatios a la red nacional, una jugada urgente para intentar seguirle el paso al consumo eléctrico del país que no para de crecer.
Este pacto, estructurado bajo un modelo de inversión mixta, tendrá una vigencia de 25 años. El plan va más allá de instalar paneles o turbinas tradicionales; incluye tecnología de almacenamiento en baterías con una capacidad de 175.7 megavatios, equivalentes a 500 MWh. Esto significa que los complejos podrán guardar energía limpia hasta por tres horas para liberarla de golpe cuando el sistema eléctrico alcance sus picos máximos de demanda.
Las obras se concentrarán en cuatro zonas estratégicas que requieren un refuerzo energético: Tamaulipas, Nuevo León, Campeche y la península de Yucatán. El reloj de las inversiones ya está en marcha. El primer desarrollo, conocido como Altamira Solar, tiene programado el inicio de su construcción para diciembre de este 2026. Los cuatro proyectos restantes verán la luz durante el segundo trimestre de 2027.
Desde la trinchera de Cubico, aseguran que esta asociación entre el sector público y el privado es un empujón necesario para acelerar la transición energética en México, funcionando como una herramienta vital para darle seguridad y flexibilidad al sistema eléctrico nacional.
Cuando enciendes el aire acondicionado en verano o trabajas desde casa, dependes de una red eléctrica que hoy está sometida a mucha presión. Inversiones fuertes en energía renovable y, sobre todo, en baterías gigantes para almacenar esa electricidad, significan una red más estable para tu colonia. A largo plazo, esta infraestructura se traduce en menos riesgo de apagones durante las olas de calor y en un suministro más limpio que reduce la contaminación del aire que respiras todos los días.