China ofrece respaldo a México frente a presiones externas.
El canciller Wang Yi recibió a Roberto Velasco para afinar la agenda de Shenzhen y sentar las bases de la cumbre económica de 2028.
Pekín dejó claro que sus vínculos con México no admiten presiones de terceros países, en una reunión clave previa a la cumbre económica de Shenzhen donde se delineó la agenda bilateral de los próximos años.
El gobierno de China respaldó de forma explícita la autonomía de México y rechazó cualquier intento de injerencia extranjera en sus asuntos soberanos. El pronunciamiento ocurrió en Pekín durante el encuentro entre el ministro de Relaciones Exteriores de la nación asiática, Wang Yi, y el diplomático mexicano Roberto Velasco Álvarez.
Wang Yi subrayó que los nexos entre ambas naciones buscan dinamizar el desarrollo y afianzar la equidad internacional sin condicionamientos externos. De acuerdo con el canciller, los lazos bilaterales no están dirigidos contra otras potencias ni tolerarán la influencia o el veto de actores ajenos a la mesa diplomática.
La conversación sirvió para preparar los detalles del Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC), previsto para celebrarse en noviembre en la ciudad de Shenzhen. A esa cumbre acudirá la presidenta Claudia Sheinbaum, lo que marcará un hito en la agenda exterior del nuevo sexenio. Durante los trabajos de ese foro, la delegación anfitriona impulsará avances hacia una zona regional de libre comercio bajo el principio de prosperidad compartida.
En el horizonte bilateral también pesan fechas clave: México asumirá la presidencia de APEC en 2028 y celebrará en 2027 los 55 años de relaciones con China. Velasco recordó que la postura histórica mexicana de no intervención y respeto a la soberanía empata con los principios tradicionales de coexistencia que postula la política exterior china.
Aunque los comunicados diplomáticos parezcan lejanos, el pulso entre las dos mayores economías del mundo repercute en el bolsillo local. Mantener un canal abierto con Asia diversifica las inversiones, abarata insumos para la industria nacional y evita que el país quede atrapado en disputas arancelarias ajenas que terminen encareciendo bienes de consumo cotidiano.