Choque migratorio: México exige a EU frenar envíos a Centroamérica
La secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, reclamó al embajador estadounidense el incumplimiento del acuerdo bilateral para recibir a los migrantes directamente en territorio nacional.
El gobierno mexicano lanzó una queja formal a Estados Unidos por una práctica migratoria que complica el regreso de sus ciudadanos. Las autoridades migratorias del país vecino están enviando a mexicanos deportados hacia Guatemala, Honduras y Costa Rica, en lugar de devolverlos a su lugar de origen.
La secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, puso el tema sobre la mesa durante un encuentro con el embajador de Estados Unidos en México, Ronald Johnson. La funcionaria le hizo saber la inconformidad del gobierno federal ante esta medida, que ignora los protocolos de repatriación ya establecidos entre ambas naciones.
Hoy en día existe un pacto bilateral diseñado para que los mexicanos deportados sean recibidos de manera inmediata, de forma segura, en aeropuertos nacionales o puntos fronterizos específicos. Frente al desvío de los vuelos, Rodríguez aclaró que México respeta las políticas internas del país vecino, pero rechaza rotundamente que los connacionales terminen aterrizando en un tercer país.
Este roce diplomático llega en un momento donde la dinámica en la frontera ha cambiado drásticamente. Según los datos que compartió la secretaria durante su conferencia matutina, el cruce irregular hacia territorio estadounidense se ha desplomado un 96% desde que inició el gobierno de Claudia Sheinbaum. Pese a esta reducción histórica, la maquinaria de deportación estadounidense ha optado por implementar estas transferencias a Centroamérica, sin revelar hasta el momento la cifra exacta de mexicanos afectados.
Aunque parezca un conflicto exclusivo de las altas esferas políticas, esta decisión golpea directamente el bolsillo y la tranquilidad de las comunidades. Si tienes a un familiar o conocido en Estados Unidos que enfrenta un proceso de deportación, esta política significa que podría quedar varado en un país que no es el suyo, sin dinero, sin red de apoyo y lejos de la protección consular de México. En la práctica, esto retrasa los reencuentros familiares y obliga a los parientes aquí a endeudarse o conseguir recursos de emergencia para pagar un segundo viaje desde Centroamérica, exponiendo a los repatriados a los peligros de una nueva ruta de regreso a casa.