Colombia autoriza operativos militares de EE. UU.
El gobierno de Abelardo de la Espriella entierra la estrategia de Petro y permite el ingreso de tropas estadounidenses para enfrentar al narcotráfico.
Apenas unos días después de asumir la presidencia, Abelardo de la Espriella ya definió el rumbo de la seguridad en Colombia. El gobierno autorizó al Pentágono a realizar operaciones militares conjuntas en territorio colombiano, sellando una alianza directa con la administración de Donald Trump que busca desmantelar a los grupos armados del país.
Se acabaron los roces diplomáticos que marcaron la era del izquierdista Gustavo Petro. Hoy, Washington vuelve a mirar a Bogotá como un aliado clave. Pete Hegseth, secretario de Defensa de Estados Unidos, confirmó este miércoles desde Ciudad de Panamá que ya tienen luz verde para desplegar operativos en suelo colombiano.
La medida responde a una petición directa de Colombia para que el ejército estadounidense sume fuerzas en la lucha contra lo que el gobierno actual denomina narcoterrorismo. Con este paso, el país sudamericano se integra formalmente al Escudo de las Américas, la coalición impulsada por Trump que agrupa a 18 naciones enfocadas en golpear las redes del tráfico de drogas a nivel regional.
Este movimiento cumple una de las banderas de campaña más fuertes de De la Espriella. Durante su primer discurso como mandatario, prometió no darle tregua a las organizaciones criminales y dejó la puerta abierta para buscar apoyo internacional militar. Ahora, esa intención se traduce en el acceso a la inteligencia y al músculo operativo de una de las fuerzas armadas más poderosas del planeta para enfrentar a la treintena de grupos armados que, según estimaciones, suman más de 20.000 miembros repartidos por todo el territorio colombiano.
La decisión ya encendió el debate interno y levantó una tormenta política. La oposición califica la medida como una renuncia absoluta a la soberanía nacional. Sectores de izquierda y varios congresistas advierten que la invitación formulada por el Ejecutivo choca directamente con el artículo 173 de la Constitución Política, el cual exige que cualquier tránsito de tropas extranjeras deba contar primero con el permiso del Senado.
Aunque las operaciones militares y los debates en el Senado suenen lejanos a tu rutina, este nivel de militarización sacude la dinámica de toda América Latina. Colombia sigue siendo el mayor productor de cocaína del mundo y Estados Unidos su principal consumidor; un despliegue militar de esta magnitud altera las rutas del comercio ilegal, las redes de lavado de dinero y la seguridad regional. En tu día a día, esto influye en la estabilidad económica de la región, las políticas migratorias y la seguridad que, inevitablemente, trasciende las fronteras afectando el clima de paz en el continente.