Internacional

Colombia cambia de rumbo: De la Espriella promete mano dura

El abogado y aliado de Donald Trump juró su cargo en Cali rodeado de militares, prometiendo acabar con las negociaciones de paz y doblegar al narcotráfico tras el gobierno de Gustavo Petro.

Por Elías Catalan · 8 de agosto de 2026
Colombia cambia de rumbo: De la Espriella promete mano dura

Colombia amaneció con un nuevo rumbo. Abelardo de la Espriella, de 48 años, asumió la presidencia de la república desde una base militar en Cali, marcando un giro radical hacia la ultraderecha. Su promesa es frontal: sepultar las negociaciones de paz y aplicar "mano de hierro" contra guerrilleros y narcotraficantes para recomponer la alianza con Estados Unidos.

El cambio de mando rompió con la tradición. El nuevo presidente, un abogado millonario con doble nacionalidad (colombiana y estadounidense) y aliado cercano de Donald Trump, eligió rodearse de tanques de guerra, helicópteros y miles de uniformados para su primer discurso. Desde Cali, juró cumplir la Constitución y lanzó una advertencia directa a los grupos armados que operan en la región.

"Iniciamos la recuperación del orden, la autoridad y la libertad", proclamó el mandatario, dejando claro que su gobierno no dejará "espacio para maniobras que afecten contra la estabilidad de la nación". Esta declaración entierra formalmente los intentos de diálogo heredados de la administración anterior y perfila una estrategia de choque frontal para los próximos cuatro años.

El contexto de esta toma de posesión es tenso. La ceremonia se realizó muy cerca de territorios dominados por grupos armados, los cuales han provocado la peor ola de violencia en una década. De la Espriella llega al poder en reemplazo de Gustavo Petro, el primer presidente de izquierda del país, quien actualmente desconoce la elección de su sucesor denunciando un supuesto fraude electoral, aunque hasta ahora ninguna autoridad respalda dichos reclamos.

Básicamente, altera de raíz la forma en que el Estado maneja la seguridad pública. Si vives o transitas por regiones vulnerables, es probable que veas una mayor militarización y una reducción de los programas de pacificación social. Además, el realineamiento profundo con Washington podría traducirse en nuevas políticas económicas, migratorias y de seguridad que impactarán desde la confianza para la inversión extranjera hasta el costo de vida a mediano plazo.