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Cómo funciona 'Águila Alta', el plan militar contra drones en Tijuana

La estrategia binacional moviliza 165 dispositivos tecnológicos en territorio mexicano y sistemas láser en suelo estadounidense para derribar aparatos comerciales usados por redes de contrabando.

Las fuerzas de seguridad de México y Estados Unidos pusieron en marcha la operación militar 'Águila Alta' en el paso limítrofe entre Tijuana y San Diego, un despliegue coordinado para rastrear y neutralizar aeronaves no tripuladas al servicio de redes delictivas.

La Secretaría de la Defensa Nacional confirmó que la intervención atiende un fenómeno recurrente: el uso intensivo de drones comerciales por parte de grupos delictivos para espiar los movimientos de las patrullas fronterizas, ubicar puntos ciegos y coordinar el tráfico ilegal de personas y cargamentos de droga hacia el norte.

El plan arrancó con una fase preparatoria entre el 31 de agosto y el 2 de septiembre de 2026, periodo en el que ambas naciones fijaron perímetros de vigilancia y ejecutaron recorridos terrestres simultáneos dentro de sus respectivas demarcaciones. A partir del 7 de septiembre y hasta el 21 del mismo mes corre la etapa operativa, concentrada en el despliegue de tropas provistas con tecnología inhibidora de señales, instalada de forma fija y en unidades móviles.

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La estrategia descansa en un esquema de maniobras espejo. En el lado sur, el Ejército mexicano opera 165 equipos antidrones bajo los parámetros de reciprocidad y respeto a la soberanía. Del lado estadounidense, la Fuerza de Tarea Conjunta-Frontera Sur, adscrita al Comando Norte dentro del marco de la Operación Ardent Vanguard, suma más de 300 aeronaves derribadas en lo que va de 2026 gracias al uso de armamento láser de alta energía.

Este despliegue militar impacta de forma directa la tranquilidad de quienes habitan, trabajan o transitan a diario por los pasos fronterizos de Tijuana y San Diego: reducir la presencia de aeronaves criminales disminuye el riesgo de incidentes armados en zonas urbanas periféricas, desalienta la operación de polleros en vecindarios populares y refuerza la vigilancia institucional en los trayectos cotidianos de las familias fronterizas.

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Miriam Armas
Supervisor Editorial · InfoBullet
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