De Rivera a la Ruptura: el MUAC estrena salas permanentes de arte
Las salas 4, 5 y 6 integran más de 120 piezas y 60 documentos históricos en cinco núcleos temáticos que cambiarán semestralmente.
El Museo Universitario Arte Contemporáneo consolida un hito en la exhibición pública de su patrimonio: a partir del 3 de octubre de 2026, tres de sus salas principales albergarán de manera continua la colección artística, documental y de diseño de la UNAM, iniciando con la muestra colectiva Historias en construcción.
La memoria visual contemporánea de México encuentra una sede fija en Ciudad Universitaria. Con la apertura de las salas 4, 5 y 6, el Museo Universitario Arte Contemporáneo (MUAC) inaugura la exposición Historias en construcción: Arte contemporáneo en México desde 1952. Colección MUAC, un proyecto curatorial a cargo de Pilar García y Elva Peniche que reúne más de 120 obras y 60 expedientes documentales de más de 70 creadores.
El año 1952 funciona como el punto de inflexión de todo el recorrido conceptual. Lejos de ser un detalle administrativo por el inicio de la construcción del campus central de la UNAM, esa fecha marca el instante en que los soportes creativos cambiaron de raíz en el país. Los creadores comenzaron a cruzar disciplinas, incorporaron resinas y fibras de vidrio en lugar del lienzo tradicional, y dieron los primeros pasos hacia las instalaciones y el arte acción que fundamentaron las vanguardias plásticas mexicanas.
La propuesta curatorial actualiza los cinco núcleos que delineó en su momento el crítico Olivier Debroise: artistas fundadores del campus universitario, el movimiento de La Ruptura y sus abstracciones internacionales, experimentación conceptual, nuevas figuraciones y zonas de riesgo. Para romper con la cronología rígida tradicional, bocetos murales de Diego Rivera y David Alfaro Siqueiros dialogan frente a frente con fotos de Úrsula Bernath y piezas de autores contemporáneos como Tercerunquinto, Cecilia Vicuña y Abraham Cruzvillegas.
Una de las dinámicas operativas más relevantes del proyecto consiste en renovar y rotar piezas cada seis meses. Esta rotación asegura una vitrina activa para las más de 2,300 obras plásticas y los 80 fondos documentales custodiados en el Centro de Documentación Arkheia. De hecho, la primera selección incluye obras nunca antes mostradas en el recinto, con firmas como Gabriel Ramírez, Boris Viskin, Arnaldo Coen y Ricardo Regazzoni, extendiendo esculturas e intervenciones hacia patios y terrazas exteriores.
Contar con un circuito permanente de este nivel permite planear visitas culturales con la certeza de encontrar siempre la médula del arte nacional reunida en un solo punto, sin depender de exposiciones pasajeras. Acercarse a estas salas en el sur de la Ciudad de México ayuda a entender de dónde vienen las formas visuales, los debates sobre identidad y el diseño gráfico que consumimos en nuestro entorno cotidiano, reconociendo el patrimonio universitario como una herramienta viva para enriquecer el pensamiento crítico de cualquier ciudadano.