Del alivio a la alerta: 365 municipios sufren sequía en México
Quintana Roo encabeza el impacto territorial con el 55.6% de su superficie afectada, mientras las zonas secas del país alcanzan su punto más crítico del año.
El alivio hídrico que experimentó México a mitad de año terminó. Durante el verano de 2026, la sequía se reactivó con fuerza y cubrió el 8.9% del territorio nacional al cierre de agosto, empujada por un déficit persistente de lluvias en el sur y altas temperaturas en el norte.
Las cifras del Monitor de Sequía de la Comisión Nacional del Agua (Conagua) confirman un cambio drástico de tendencia. El territorio afectado pasó del 2.1% a finales de junio al 3.5% a mediados de agosto, hasta alcanzar el 8.9% en el reporte más reciente. En términos prácticos, la superficie bajo condiciones de sequía se cuadruplicó en apenas dos meses.
Del total impactado, el 8.4% enfrenta sequía moderada y el 0.5% sequía severa, manteniéndose en ceros las categorías extrema y excepcional. Sin embargo, el dato que enciende los focos rojos en el sector ambiental es el avance de las zonas clasificadas como anormalmente secas (D0): ya representan el 26.4% del territorio nacional, su nivel más alto registrado en lo que va de 2026.
La consecuencia directa es la pérdida acelerada de terreno verde. En poco más de ocho semanas, el territorio libre de cualquier afectación hídrica cayó al 64.7%, una contracción superior a los 23 puntos porcentuales.
A nivel local, el impacto golpeó la vida diaria de cientos de comunidades. El número de municipios afectados escaló de 31 demarcaciones en junio a 365 al cierre de agosto; de ellos, 346 presentan sequía moderada y 19 sequía severa.
El sur y el sureste mexicano resienten el golpe más severo. Quintana Roo encabeza las alertas estatales con el 55.6% de su superficie en sequía moderada y 10 de sus 11 municipios afectados. Entidades como Chiapas, Oaxaca y Guerrero muestran presiones similares por la falta sostenida de precipitaciones.
Aunque el monzón mexicano y el paso de ondas tropicales dejaron lluvias superiores al promedio en el noroeste, occidente y centro, el agua no cayó de manera uniforme. Al mismo tiempo, un sistema anticiclónico en niveles medios de la atmósfera bloqueó la formación de nubes sobre el norte y noreste, provocando olas de calor que aceleraron la evaporación.
Para los habitantes de las zonas en alerta, este escenario anticipa presiones inmediatas en el suministro local, el costo de producción agrícola y la disponibilidad de agua en presas. Monitorear los avisos de la Conagua en cada alcaldía y ajustar el consumo doméstico a esquemas de reutilización estricta será fundamental para evitar racionamientos forzosos antes del cierre de año.