Ciencia y Tecnología

Demanda contra Meta: ¿usó IA para despedir a empleados por salud?

Un grupo de 26 ex trabajadores asegura que la tecnológica utilizó un software automatizado que penalizó injustamente a personas con discapacidad o bajo licencia médica durante sus recortes masivos.

Por Adrían Tellez · 14 de julio de 2026
Demanda contra Meta: ¿usó IA para despedir a empleados por salud?

Un grupo de 26 ex empleados de Meta decidió llevar a la compañía a los tribunales con una acusación grave: utilizar inteligencia artificial para decidir quién conservaba su empleo. La demanda colectiva señala que el sistema automatizado discriminó de forma sistemática a trabajadores que estaban de baja médica, embarazadas o con alguna discapacidad durante la reciente ola de despidos de la tecnológica.

El documento legal, presentado este lunes ante un tribunal federal en Oakland, California, pone sobre la mesa el polémico uso de métricas de productividad y "tokens de IA" para evaluar el rendimiento del personal. Según los demandantes, este enfoque automatizado castigó desproporcionadamente a quienes tuvieron que ausentarse por problemas de salud.

Los 26 ex colaboradores decidieron mantener el anonimato. Provienen de seis estados distintos, entre ellos California, Nueva York y el Distrito de Columbia. Su argumento central es que la empresa violó leyes federales y estatales diseñadas para proteger contra la discriminación y evitar represalias hacia trabajadoras embarazadas, personas con discapacidad o empleados que ejercen su derecho legal a una licencia médica.

El contexto de esta batalla legal se enmarca en la agresiva estrategia de reestructuración que la firma implementó a principios de año. Este movimiento implicó el recorte del 10% de su fuerza laboral a nivel mundial, lo que se tradujo en unas 8,000 personas que perdieron su trabajo.

La empresa matriz de Facebook, Instagram y WhatsApp no tardó en reaccionar. A través de un portavoz, la firma liderada por Mark Zuckerberg rechazó las acusaciones de manera categórica y las calificó de infundadas. La postura oficial fue directa y buscó desmarcar a la tecnología de la polémica: las decisiones sobre la gestión de la plantilla las toman personas, no la inteligencia artificial.

Este caso abre un debate legal urgente sobre la ética y los límites de la automatización en las áreas de recursos humanos, justo cuando las herramientas predictivas ganan terreno en el día a día de las grandes corporaciones.