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Derrame químico en Sonora: lo que sabemos del accidente de Ferromex en Naco

Un tren de carga se salió de las vías y esparció miles de litros de hidrosulfuro de sodio. Las autoridades descartan un peligro inmediato para la población, pero mantienen bajo vigilancia el agua y el suelo de la región.

Por Miriam Armas · 28 de julio de 2026
Derrame químico en Sonora: lo que sabemos del accidente de Ferromex en Naco

La madrugada de este domingo 26 de julio, una alerta ambiental sacudió a los habitantes del municipio de Naco, Sonora. Un tren de carga operado por la empresa Ferromex descarriló, lo que provocó que cerca de 59,000 litros de hidrosulfuro de sodio se derramaran sobre el terreno. Aunque el susto fue grande, el accidente no dejó personas heridas ni víctimas mortales. Ahora, el reloj corre para las autoridades ambientales, que buscan frenar cualquier daño antes de que alcance las fuentes de agua locales.

El foco rojo ambiental

El incidente tuvo lugar en las inmediaciones del Rancho Potrero El Cobre, dentro del ejido Cuauhtémoc. Tras recibir el reporte, la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) y la Comisión Nacional del Agua (Conagua) movilizaron a sus equipos técnicos para inspeccionar la zona.

De entrada, el personal de la Conagua comenzó a tomar muestras del suelo y de los cuerpos de agua cercanos para medir el verdadero golpe ambiental. Hasta el momento, las autoridades federales han emitido un mensaje de calma preliminar: la fuga del químico no representa un peligro directo o inmediato para quienes viven en las comunidades vecinas.

El riesgo para Cananea

A pesar de los mensajes de tranquilidad, el monitoreo es estricto por una razón geográfica. José Lorenzo Villegas, alcalde de Naco, confirmó que los mantos acuíferos subterráneos están a salvo, pero los arroyos superficiales que llevaban corriente esa noche fluyen directamente hacia Cananea.

Para prevenir una crisis mayor, la alcaldesa de Cananea, Esmeralda González, ya fue notificada del riesgo. Mientras tanto, cuadrillas de Ferromex —empresa que pertenece a Grupo México Transportes— trabajan de la mano con Protección Civil para mitigar los daños en el lugar del accidente.

Cero tolerancia a la reincidencia

La paciencia de las autoridades locales parece haberse agotado. Villegas dejó claro que su administración ya evalúa presentar acciones legales contra la compañía ferroviaria. El reclamo tiene historia, pues este no es el primer accidente de su tipo que castiga a la región. La intención del municipio no es iniciar una cacería contra la empresa, sino forzarla a implementar protocolos de seguridad mucho más estrictos para evitar que los pobladores sigan viviendo bajo la amenaza constante de las sustancias peligrosas.

Cuando ocurre un desastre ambiental industrial, el impacto casi nunca se queda encerrado en la zona cero. Los derrames químicos pueden infiltrarse silenciosamente en las redes de agua, afectando desde el riego de cultivos locales hasta el agua que sale por la llave de tu casa. Exigir que empresas como Ferromex cumplan con protocolos de seguridad rigurosos no es solo un tema de activismo, es una garantía de salud pública. Mantenerte informado sobre estos incidentes y las rutas de los escurrimientos te permite tomar precauciones con el agua que consumes y te da herramientas para exigirle a tus gobernantes que protejan el entorno donde crece tu familia.