Descartan desabasto de diésel si EE.UU. frena envíos a México
El acuerdo voluntario y los estímulos fiscales protegerán el bolsillo familiar, aunque Pemex y las finanzas públicas absorberán el costo financiero.
Una eventual prohibición de exportaciones de diésel desde Estados Unidos hacia territorio mexicano no provocará desabasto generalizado ni disparará el costo en bomba para el consumidor, de acuerdo con estimaciones de la firma especializada Petrointelligence.
La estabilidad en las estaciones de servicio mexicanas cuenta con un escudo financiero inmediato. Alejandro Montufar, director general de la consultora Petrointelligence, explicó que las consecuencias de un freno en los despachos energéticos estadounidenses recaerán de manera directa en el balance de Pemex, en los márgenes de los empresarios gasolineros y en las arcas federales, blindando el costo al público mediante el esquema de contención oficial.
La protección del precio final se apoya en el pacto voluntario entre la administración pública y el sector privado, el cual fija tarifas meta mediante estímulos al Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS). La efectividad de esta medida depende de que la Secretaría de Hacienda mantenga activas las compensaciones fiscales sin trasladar la volatilidad internacional a los conductores.
El verdadero foco de tensión logística se sitúa en los márgenes de distribución privada. Diversas regiones reportan inventarios ajustados debido a que las comercializadoras particulares no logran competir con los precios mayoristas fijados por Pemex, provocando saturación en la infraestructura de transporte y retrasos en la entrega de producto hacia las terminales de almacenamiento.
A este fenómeno se suma la brecha de precios en la franja fronteriza. Al mantenerse el combustible más barato en México que en la Unión Americana, conductores y transportistas estadounidenses cruzan constantemente para cargar tanques de diésel en ciudades mexicanas, un patrón similar al observado durante 2022 que elevó la presión sobre las estaciones locales del norte.
Para quienes operan unidades de carga, transporte colectivo o vehículos particulares a diésel, el panorama garantiza que no habrá incrementos sorpresa en sus gastos semanales de combustible. En caso de transitar o realizar logística en ciudades fronterizas, la recomendación práctica consiste en programar cargas en horarios de menor afluencia y verificar disponibilidad con anticipación para esquivar filas ocasionadas por el turismo de gasolina.