Política

Diplomacia cultural: el plan que reconcilió a México con España y Francia

El intercambio de más de 400 piezas prehispánicas y manuscritos históricos permitió recomponer lazos bilaterales dañados durante los sexenios de Calderón y López Obrador.

Cuando la retórica política cerró las puertas de la negociación, el patrimonio histórico abrió los canales de diálogo. Mediante una estrategia de diplomacia cultural respaldada por la presidenta Claudia Sheinbaum, México logró reactivar sus relaciones con España y Francia, superando años de tensiones originadas por exigencias de disculpas de la Conquista y disputas judiciales internacionales.

El desencuentro con España venía arrastrándose desde el sexenio de Andrés Manuel López Obrador, quien reclamó formalmente una disculpa a la Corona por los abusos de la Conquista. La negativa del rey Felipe VI congeló los lazos, un distanciamiento que Sheinbaum pareció ratificar al no invitar al monarca a su toma de protesta. No obstante, las piezas comenzaron a moverse a través del arte: en 2025, España reconoció con el Premio Princesa de Asturias a Graciela Iturbide y al Museo Nacional de Antropología, mientras México envió más de 400 piezas indígenas para exposiciones en Madrid.

Ese intercambio cultural preparó el terreno para la política. Autoridades españolas y el propio monarca reconocieron públicamente los abusos y el dolor infligido a los pueblos originarios durante la colonización. El acercamiento culminó en julio de este año con una reunión oficial entre Sheinbaum y Felipe VI en Palacio Nacional, aprovechando el marco del Mundial de Futbol.

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En el frente galo, las fricciones databan del mandato de Felipe Calderón y su par Nicolás Sarkozy por las violaciones procesales en el caso de Florence Cassez, conflicto que en su momento provocó la cancelación del Año de México en Francia. Tras el fallo de la Suprema Corte mexicana que ordenó la liberación de la ciudadana francesa por irregularidades judiciales y tortura, las aguas se calmaron de forma paulatina.

La administración de Sheinbaum y el presidente Emmanuel Macron sellaron el relanzamiento bilateral acordando el préstamo recíproco de tesoros fundacionales como el Códice Boturini y el Códice Azcatitlan. Este último documento, que narra la migración desde Aztlán hasta la fundación de Tenochtitlan y que salió del país en 1840, regresó a suelo mexicano para exhibirse durante tres meses en el Museo Nacional de Antropología con motivo de los dos siglos de relaciones entre ambas naciones.

Para el ciudadano común, la reactivación de estos lazos diplomáticos va más allá del protocolo en embajadas: significa que estudiantes, investigadores y creadores locales recuperan convenios de becas, visados de intercambio académico y coproducciones culturales. Asimismo, este deshielo abre las puertas de museos públicos para apreciar tesoros históricos que estuvieron fuera del alcance nacional durante casi dos siglos, recordando que la cooperación internacional incide directamente en el acceso a la educación, los viajes y la preservación de la memoria histórica propia.

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Miriam Armas
Supervisor Editorial · InfoBullet
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