EE. UU. pedirá fianza de hasta 20 mil dólares para la visa
El Departamento de Estado busca frenar la permanencia de turistas indocumentados con un pago que se devuelve íntegro al salir del país.
Si planeas solicitar una visa de turismo o negocios para Estados Unidos, el trámite está a punto de volverse un reto financiero enorme para los ciudadanos de medio centenar de países. A partir del próximo lunes, los solicitantes de visados B-1 y B-2 de naciones seleccionadas, incluyendo varias de América, deberán pagar una fianza de hasta 20,000 dólares como garantía de que volverán a casa.
El gobierno estadounidense ha decidido ponerle un precio bastante alto a la confianza. A partir del próximo lunes, tras su publicación en el Registro Federal, tramitar una visa de turismo o negocios requerirá dejar una garantía económica de entre 10,000 y 20,000 dólares.
Esta nueva regla, anunciada por el Departamento de Estado, amplía un programa piloto que ya operaba con fuerza en naciones de África occidental y oriental, como Nigeria, Etiopía, Benín y Uganda. Ahora, la red se extiende e incluye directamente a cuatro países de nuestro continente: Cuba, Nicaragua, Venezuela y Granada.
¿Quién decide cuánto pagas y cómo se maneja el dinero?
No será una tarifa estandarizada para todos los viajeros. La decisión final quedará en manos de los funcionarios consulares, quienes tendrán la facultad de evaluar tu expediente de forma individual y fijar la fianza en tres niveles posibles: 10,000, 15,000 o 20,000 dólares.
Los fondos estarán custodiados y administrados por el Departamento del Tesoro y el Departamento de Estado. El dinero funciona estrictamente como un depósito en garantía: la suma te será devuelta una vez que concluyas tu viaje y demuestres que abandonaste territorio estadounidense dentro del plazo que te autorizaron en el puerto de entrada.
El impacto de un muro económico
El gobierno de Donald Trump justifica la política como un freno a la inmigración irregular. El blanco de la medida son los países con altas tasas de lo que llaman overstay, es decir, viajeros que entran con una visa legal válida, pero deciden quedarse a vivir allá cuando su permiso expira.
Los resultados del primer año de prueba del programa piloto muestran que el cobro es un filtro implacable que desplomó drásticamente el flujo de visitantes:
A 20,000 solicitudes se les exigió el pago de la fianza.
La mitad de los solicitantes prefirió abandonar el trámite al toparse con el costo.
La emisión de visas en las naciones afectadas se desplomó un 83%.
Frente a estas cifras, diversas organizaciones defensoras de migrantes han denunciado que la medida levanta un muro económico. Argumentan que la fianza discrimina abiertamente a los ciudadanos de países en desarrollo, volviendo casi imposible el acceso a las pocas vías legales disponibles para entrar a Estados Unidos.
Estar al tanto de esta nueva política migratoria es fundamental si tú, un familiar o un socio comercial tienen pasaporte de alguno de los países afectados y buscan viajar pronto. Con esta regla, el presupuesto de tu visita ya no se limita a calcular vuelos y hospedaje, sino que exige tener un fuerte capital inmovilizado durante tu estancia. Entender cómo funciona esta fianza te protege de perder tiempo en un trámite inalcanzable, te ayuda a planificar tus finanzas personales y te da margen para evaluar alternativas de viaje antes de llevarte un golpe económico o un rechazo en la ventanilla del consulado.