El Chapo y el cártel: resurge testimonio que liga a Ernesto Ruffo con los Arellano Félix
Una declaración ministerial de 1993 revela cómo Joaquín Guzmán Loera acusó al primer gobernador panista de proteger y dar placas policiales a narcotraficantes. Hoy, el político enfrenta un proceso por evasión fiscal.
Un viejo expediente judicial sacude el presente político de México. Mientras el exgobernador Ernesto Ruffo Appel enfrenta acusaciones por operar una red de contrabando de combustible, sale a la luz una declaración oficial de 1993 donde Joaquín "El Chapo" Guzmán detalló cómo la administración del panista protegía y armaba con credenciales oficiales a la cúpula del cártel de los Arellano Félix.
En el verano de 1993, justo después de ser detenido por primera vez cerca del cruce fronterizo del Talismán, Joaquín "El Chapo" Guzmán rindió su declaración ante una agente ministerial de la extinta PGR. En esa mesa, soltó una confesión contundente: el entonces gobernador de Baja California, Ernesto Ruffo Appel, brindaba protección al cártel de los Arellano Félix.
El documento judicial, detalla cómo fluían los favores entre los políticos y los capos. En su relato, Guzmán Loera explicó que un año y medio atrás mantenía una gran amistad con Benjamín Arellano Félix, quien se sentía tan seguro en el estado que le ofreció regalarle credenciales de la Policía Judicial de Baja California.
¿Quién facilitaba estas identificaciones oficiales? Según la confesión del Chapo, el trámite corría a cargo del propio procurador de justicia de la entidad. Benjamín Arellano le presumió a Guzmán que conseguir las placas era sencillo porque los integrantes de su familia mantenían una gran amistad tanto con el procurador como con el propio gobernador Ruffo Appel. Esta declaración dibuja de cuerpo entero cómo operaban las redes de complicidad institucional que permitieron el afianzamiento del narcotráfico en la frontera norte.
Treinta y tres años después de que esa declaración quedó archivada, el político que pasó a la historia como el primer gobernador emanado del PAN enfrenta a la justicia por un esquema criminal distinto. Actualmente se encuentra bajo proceso legal por presuntamente formar parte de una red de huachicol fiscal, operando el contrabando de combustibles a través de su empresa Ingemar.
La crisis de seguridad y violencia que enfrentamos hoy en las calles no surgió de la nada; es el resultado directo de décadas de pactos silenciosos e impunidad entre el poder político y el crimen organizado. Comprender cómo las figuras de autoridad que hoy son juzgadas por fraudes millonarios pudieron operar sin castigo en el pasado, te permite exigir instituciones más transparentes, analizar con ojo crítico a los candidatos que piden tu voto electoral y entender que la corrupción de cuello blanco termina impactando directamente en la tranquilidad de tu familia.