Ciencia y Tecnología

El freno a la IA en México: 56% de empresas no ve ganancias

Aunque Silicon Valley acelera el paso, el mercado mexicano prioriza el trato humano y exige estrategias claras antes de apostar su dinero en la automatización.

Por Adrían Tellez · 16 de julio de 2026
El freno a la IA en México: 56% de empresas no ve ganancias

Todo el mundo habla de inteligencia artificial, pero a la hora de abrir la cartera, las reglas cambian. Mientras los gigantes tecnológicos prometen revolucionar nuestra vida con agentes virtuales autónomos, en México el panorama luce muy distinto. Aquí, tanto empresas como consumidores prefieren avanzar con cautela, buscando que la tecnología demuestre su valor real y financiero sin sacrificar la calidez humana.

El dilema corporativo: mucho interés, poca estrategia

Poner el término inteligencia artificial en las presentaciones ejecutivas es fácil; implementarla con éxito, no tanto. Según la encuesta Panorama de la inteligencia artificial en México y Centroamérica de KPMG, el 56% de las empresas en el país todavía no encuentra un beneficio comercial tangible que justifique el gasto en esta tecnología.

El deseo de innovar existe. Siete de cada diez directivos confían en que la IA mejorará su toma de decisiones. El problema radica en la ejecución, ya que solo el 27% de las compañías tiene una estrategia formal y alineada a sus objetivos comerciales. Esta falta de planeación explica por qué el 40% de las organizaciones mantiene sus proyectos de automatización totalmente en pausa.

El miedo a perder la empatía

Del lado del consumidor, el escenario refleja un recelo similar. Datos de The Competitive Intelligence Unit y firmas como Braze muestran que, aunque más de la mitad de los internautas mexicanos entiende qué es la inteligencia artificial, apenas el 18.6% la integra en su rutina diaria.

La barrera principal es emocional. El 78% de los consumidores siente que el uso de estas herramientas daña su relación con las marcas, pues perciben una pérdida de empatía y trato humano. Esta resistencia no es exclusiva del país. A nivel global, estudios de Kinsta y YouGov advierten que casi la mitad de los usuarios cancelaría un servicio si la atención dependiera por completo de un robot, y un 41% desconfía de los asistentes virtuales para realizar compras.

Eficiencia sí, pero sin olvidar el factor humano

A pesar de las alarmas, los mexicanos no rechazan la tecnología de manera absoluta; simplemente son muy exigentes con ella. Si una herramienta automatizada garantiza un trámite notablemente más rápido o una compra ágil, el 70% de los usuarios está dispuesto a utilizarla. La frustración surge únicamente cuando la máquina actúa como un muro para bloquear el contacto humano sin ofrecer una solución real.

Los números confirman que la transición está ocurriendo de forma gradual. El Retail Report 2026 de Adyen reporta que el 42% de los compradores en México ya interactúa con asistentes de IA en algún punto de su proceso de compra, un salto exponencial frente al escaso 15% registrado el año pasado.

El consumo de información también refleja esta evolución digital. Actualmente, el 10% de los mexicanos ya utiliza chatbots de inteligencia artificial de forma semanal para informarse y consumir noticias. Para adaptarse a esta nueva realidad, diversos medios de comunicación han comenzado a transformar sus redacciones. Proyectos como LANA, un asistente impulsado por IA del diario El Economista, o las recreaciones virtuales de Azteca Noticias demuestran que las industrias buscan formas útiles de integrar esta tecnología.

El mensaje del mercado nacional es claro: la inteligencia artificial es bienvenida, siempre y cuando funcione como un acelerador de soluciones prácticas y no como una simple excusa para recortar el trato humano.