El gasto familiar sostiene al PIB, pero asoma cautela económica
El consumo privado aportó 1.5 puntos al avance del PIB en la primera mitad del año, mientras la inversión fija repunta 3.9% ante la cautela de analistas por el T-MEC y la política crediticia.
El dinero que sale de las carteras familiares mantuvo a flote la economía mexicana durante la primera mitad del año; sin embargo, las señales de agotamiento en el mercado interno y la incertidumbre comercial externa abren un periodo donde administrar el gasto personal será indispensable.
Las compras del día a día de las familias mexicanas fueron el motor indiscutible del crecimiento en el primer semestre. De acuerdo con los Indicadores de Oferta y Demanda Global del Inegi, el consumo privado aportó 1.5 puntos porcentuales al Producto Interno Bruto, explicando prácticamente la totalidad del avance de 1.1% anual registrado en el periodo.
El balance de los componentes macroeconómicos muestra contrastes marcados. El consumo del gobierno sumó 0.3 puntos y la inversión fija bruta apenas contribuyó con 0.1 puntos porcentuales en el semestre, un dato modesto pero que dejó atrás la caída de 1.6 puntos sufrida en igual lapso de 2025. En el sector externo, la fortaleza de las exportaciones aportó 3.4 puntos, aunque fue neutralizada por el dinamismo de las importaciones, que restaron 6.7 puntos al balance general.
Durante el segundo trimestre, la actividad productiva mostró un respiro apoyada en la inversión, que repuntó 3.9% tras año y medio sin variaciones positivas, situando a la formación bruta de capital fijo en 21.8% del PIB. Julio A. Santaella, expresidente del Inegi, apuntó que estas cifras reflejan una reactivación sincronizada del consumo privado, la inversión y el comercio exterior de bienes y servicios.
Pese a estos números, los análisis proyectan cautela para los próximos meses. Ernesto O’Farrill, directivo de Bursamética, advierte que los registros de la ANTAD ya exhiben atonía en las ventas y un comportamiento más reservado en los hogares. En esa misma línea, analistas de Monex señalan que la falta de fuerza en la compra de maquinaria y equipo, sumada a la baja confianza del consumidor, frenará la velocidad de compra habitual. Desde Goldman Sachs, el economista Alberto Ramos anticipa que el ciclo crediticio y las revisiones al T-MEC seguirán generando incertidumbre, aunque el salario mínimo y la demanda industrial vinculada a la inteligencia artificial en Estados Unidos mantendrán cierto piso.
En tu economía cotidiana, este escenario significa que el ritmo de crédito tenderá a endurecerse y que las decisiones de gasto deben blindarse contra la volatilidad. Si planeas adquirir deudas a largo plazo o compras de alto valor, prioriza tasas fijas, revisa presupuestos ante posibles ajustes laborales en el sector comercial y crea un colchón de liquidez antes de que el freno del mercado interno reduzca las ofertas de financiamiento.