Economía

El oro y la plata repuntan, qué hay detrás de su mayor alza en meses

La debilidad de la moneda estadounidense y las maniobras del Tesoro reactivan las compras, aunque la previsión de nuevos tipos de interés enfría un optimismo desmedido.

Por Daniel Ortiz · 21 de agosto de 2026
El oro y la plata repuntan, qué hay detrás de su mayor alza en meses

Tras varias semanas de calma veraniega, los metales preciosos volvieron a sacudirse el polvo. El oro y la plata cerraron la semana con un avance del 5%, recuperando terreno tras un trimestre complicado.

El viernes marcó el ritmo con una subida cercana al 2%. La onza de oro se ubicó en los 4,661.70 dólares, su nivel más alto en un trimestre, mientras que la plata cruzó la barrera psicológica de los 70 dólares por primera vez desde mediados de junio, cotizando en 70.08 dólares.

Detrás de este salto coinciden dos motores principales:

  • Un dólar más barato: El índice de la divisa estadounidense cayó cerca de sus mínimos de tres meses. Cuando el billete verde pierde fuerza, adquirir materias primas cotizadas en dólares resulta más accesible para inversores con otras monedas, lo que suele disparar la demanda.

  • Inyección desde Washington: El Departamento del Tesoro de EE. UU. decidió duplicar la recompra de bonos a largo plazo (de entre 10 y 30 años). Firmas de análisis como UBS señalan que este movimiento envía una señal directa de liquidez que termina beneficiando a los activos de resguardo.

Este repunte de agosto alivia las presiones que arrastraba el mercado. En el trimestre cerrado el 30 de junio, el oro cayó un 16%, registrando su peor racha trimestral en más de diez años tras haber tocado récords históricos en enero —rondando los 5,600 dólares la onza de oro y los 121 dólares la plata— al calor de las compras tecnológicas y la incertidumbre global.

El camino, sin embargo, no está despejado. La herramienta FedWatch de CME Group calcula un 70.9% de probabilidad de que la Reserva Federal vuelva a subir los tipos de interés en su reunión de diciembre. Con tasas más atractivas en renta fija, los metales suelen perder atractivo frente a alternativas que pagan rendimientos directos.

Más allá de los gráficos de Wall Street, este vaivén tiene un impacto tangible en el bolsillo diario. Cuando el oro y la plata suben al compás de un dólar débil, suele reflejar que los grandes fondos buscan protegerse de la inflación o de ajustes en las tasas de interés. En la práctica, anticipa que créditos hipotecarios y préstamos personales podrían mantenerse caros a corto plazo, al tiempo que encarece insumos clave en la industria electrónica y de consumo.