Economía

El otro partido: la millonaria balanza comercial entre México y el Reino Unido ¿Qué compramos y qué vendemos? La radiografía económica de México y el Reino Unido

Lejos del césped, la relación bilateral mueve más de seis mil millones de dólares anuales, un intercambio dominado por la manufactura nacional y blindado por la reciente entrada británica al bloque comercial TIPAT.

Por Daniel Ortiz · 5 de julio de 2026
El otro partido: la millonaria balanza comercial entre México y el Reino Unido ¿Qué compramos y qué vendemos? La radiografía económica de México y el Reino Unido

Mientras los reflectores apuntan al choque mundialista entre México y el Reino Unido, en el terreno económico ambos países disputan un encuentro muy distinto. Sin la tensión de los estadios, las dos naciones sostienen una alianza estratégica fundamentada en inversiones cruzadas y un comercio bilateral que en 2025 superó los 6,290 millones de dólares. El reciente ingreso británico a nuevos tratados transpacíficos promete acelerar un intercambio donde los números juegan a favor de la economía mexicana.

La ventaja en la aduana

El cruce de mercancías arroja cuentas alegres para México. Aunque el mercado británico absorbe una fracción modesta del comercio exterior nacional —el 0.57% de las exportaciones y el 0.37% de las importaciones—, la balanza comercial mantiene un superávit sostenido para el país.

Este saldo positivo consolida a la manufactura mexicana como un proveedor altamente competitivo, encontrando en el Reino Unido una plataforma de acceso crucial hacia el resto del mercado europeo.

El mapa de las mercancías: tecnología frente a whisky

El puente logístico sobre el Atlántico se sostiene mediante bienes de alto valor agregado y especialización. Los buques que parten de puertos mexicanos van cargados principalmente de vehículos terminados, autopartes, computadoras, maquinaria industrial y equipo eléctrico.

En sentido inverso, el mercado nacional recibe insumos científicos, productos químicos e innovación farmacéutica británica. En el rubro de bienes de consumo, las importaciones tienen un protagonista indiscutible: las bebidas alcohólicas, con el whisky a la cabeza. La balanza se completa con un fuerte flujo de servicios europeos en materia de consultoría, ingeniería y tecnología financiera.

Capitales que cruzan el océano

Las cifras de Inversión Extranjera Directa (IED) demuestran un arraigo corporativo profundo. Durante 2024, el capital del Reino Unido inyectó 823 millones de dólares en la economía mexicana, diversificando su presencia en áreas críticas como la energía, la minería, la banca y la manufactura. Marcas como HSBC, Shell, BP, AstraZeneca, GSK, Unilever y Diageo operan vastas redes en el país.

La ofensiva comercial mexicana responde con la misma fuerza en Europa. Gigantes como Bimbo, Cemex y Gruma han establecido plantas productivas y canales de distribución que garantizan una presencia permanente y sólida en el territorio británico.

El empuje del TIPAT en la era post-Brexit

Tras la salida formal del Reino Unido de la Unión Europea, ambos gobiernos operaron de forma transitoria bajo un Acuerdo de Continuidad Comercial. Hoy, la relación ha entrado en una fase de aceleración gracias a la adhesión británica al Tratado Integral y Progresista de Asociación Transpacífico (TIPAT).

Este marco comercial moderno activa la eliminación paulatina de aranceles para productos agroalimentarios e industriales. Las nuevas reglas facilitan la integración directa en las cadenas de suministro de los sectores automotriz, aeroespacial y farmacéutico, otorgando la certeza jurídica necesaria para que los capitales de ambos países fluyan con menos fricción durante las próximas décadas.