El peligro de las llamadas fantasma en México
Especialistas en ciberseguridad alertan sobre el mapeo de números activos y el rastreo biométrico mediante sistemas automatizados.
El teléfono suena, respondes con la fórmula habitual y del otro lado solo queda una línea muda. Lejos de tratarse de un fallo técnico aislado, estas llamadas fantasma representan el primer filtro de redes delictivas para validar identidades y recopilar patrones de voz.
Aceptar una comunicación de remitente desconocido y emitir un saludo breve basta para encender las alertas de los centros de monitoreo delictivo. La firma de ciberseguridad Kaspersky advierte que esta práctica permite comprobar que la línea sigue activa, medir horarios frecuentes de atención y perfilar acentos regionales. En escenarios de mayor exposición, la acumulación sucesiva de pequeñas muestras vocales alimenta sistemas de inteligencia artificial orientados a la clonación y suplantación de identidad.
El origen técnico más habitual recae en los discadores automáticos (autodialers). Estas plataformas saturan líneas telefónicas con más llamadas de las que sus operadores humanos pueden procesar; cuando nadie toma el turno a tiempo, la comunicación se corta de golpe. Sin embargo, el crimen organizado aprovecha el mismo mecanismo. Datos de Kaspersky indican que el 88% de los usuarios en América Latina enfrentó llamadas no deseadas entre finales de 2025 y principios de 2026, y un 11% de ellas derivó en intentos de fraude bancario o promociones falsas.
La voz actúa como un identificador biométrico individual. Si bien una sola sílaba no permite replicar un tono exacto, la repetición constante de llamadas breves construye un archivo sonoro suficiente para alimentar herramientas generativas. Con esas grabaciones, los estafadores fingen ser parientes en apuros, superiores laborales o ejecutivos financieros. Las cifras oficiales sustentan la gravedad: la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef) registró un incremento de casi 20% en fraudes por mensajes y llamadas durante los primeros meses de 2026.
Frente a este escenario, los usuarios cuentan con dos filtros gratuitos oficiales en México:
REPEP (Profeco): Bloquea llamadas de publicidad, telecomunicaciones, comercio y turismo. El trámite se completa en su portal oficial o llamando al 800 962 8000 (nacional) o 55 9628 0000 (CDMX, Guadalajara y Monterrey).
REUS (Condusef): Restringe comunicaciones comerciales de bancos, aseguradoras, Afores y casas de bolsa mediante el 800 999 8080 o su sitio web. Además, la Condusef dispone de la herramienta «Consulta y reporta números sospechosos y fraudulentos» para alimentar una base pública de números intervenidos.
Adoptar una regla básica en el día a día reduce drásticamente el riesgo: evitar contestar a desconocidos y, si es indispensable hacerlo, esperar a que la otra persona hable primero sin anticipar palabras clave. Reconocer que la voz propia es tan sensible como una huella digital permite blindar las finanzas personales y neutralizar el primer eslabón del fraude antes de que la tecnología juegue en contra.