El peso tropieza y el petróleo repunta
La aversión al riesgo impulsó al billete verde y golpeó a la moneda mexicana, mientras los inversionistas se refugian a la espera de los nuevos datos de inflación.
Un nuevo pico de tensión en el estrecho de Ormuz fue suficiente para sacudir los tableros financieros este martes. Los ataques a buques comerciales detonaron una ola global de aversión al riesgo que le pasó factura al peso mexicano y a las bolsas en Wall Street, mientras que el petróleo sacó provecho del nerviosismo encareciendo el barril.
El miedo volvió a dominar los mercados. Los reportes de ataques contra naves mercantes en Medio Oriente encendieron las alarmas de los inversionistas, quienes rápidamente buscaron refugio en activos seguros como el dólar.
Esta migración de capitales le pegó directamente a la moneda mexicana. Al cierre de la jornada, el peso registró una depreciación del 0.73%, lo que se traduce en una caída de 12.69 centavos frente a la divisa estadounidense. Según los datos del Banco de México, el tipo de cambio spot finalizó en 17.5143 unidades, tras moverse en un rango que tocó los 17.4850 en su punto más bajo y los 17.5450 en el más alto.
El índice DXY, que mide la fuerza del billete verde frente a una canasta de las principales divisas del mundo, reflejó este impulso con un avance del 0.23%, ubicándose en los 100.85 puntos.
El crudo saca tajada del conflicto
Como es habitual cuando las rutas petroleras están bajo amenaza, el sector energético reaccionó con fuerza hacia arriba. Las dudas sobre una resolución a corto plazo en el Medio Oriente dispararon las cotizaciones internacionales del crudo.
El contrato de Brent para septiembre escaló un 3.01% para situarse en 74.16 dólares por barril. Su contraparte estadounidense, el WTI con entrega en agosto, no se quedó atrás y subió un 2.76%, alcanzando los 70.44 dólares.
Wall Street en números rojos
El clima de tensión, sumado a una toma de ganancias y a la rotación de portafolios hacia sectores más defensivos, tiñó de rojo a las principales plazas bursátiles estadounidenses.
El impacto más fuerte se lo llevó el sector tecnológico, arrastrando al índice Nasdaq a un desplome del 1.16%. Por su parte, el S&P 500 retrocedió un 0.45% y el Dow Jones perdió un 0.25%. La Bolsa Mexicana de Valores y el sector aeroportuario local también resintieron el tropiezo generalizado de la sesión.
Lo que sigue en el radar
Con la inestabilidad geopolítica de fondo, los mercados tienen ahora la mirada puesta en la agenda económica del jueves. Los inversionistas están a la espera de las minutas de la Reserva Federal de Estados Unidos y del Banco de México, además del dato clave de la inflación local correspondiente al mes de junio.
Estos números serán decisivos para anticipar los próximos movimientos en las tasas de interés y medir hacia dónde se moverá el tipo de cambio en las siguientes semanas.