Política

El plan ambiental y el cambio de nombre para el Paso de Cortés en Puebla

La presidenta Claudia Sheinbaum busca reivindicar el tránsito milenario de las culturas prehispánicas en los volcanes, a la par de lanzar un plan masivo de restauración ambiental.

Por Miriam Armas · 10 de agosto de 2026
El plan ambiental y el cambio de nombre para el Paso de Cortés en Puebla

El famoso puerto de montaña que divide al Popocatépetl y al Iztaccíhuatl podría dejar atrás la figura del conquistador español. Durante su visita a Puebla, Claudia Sheinbaum sugirió llamarlo "Paso de los Pueblos Indígenas" para reconocer a quienes habitaban la zona siglos antes de la llegada de los europeos, en un evento marcado también por una ambiciosa meta de reforestación.

La historia detrás de la montaña

Los lugares que visitamos suelen llevar nombres impuestos por quienes ganaron las batallas pasadas, pero la visión sobre estos espacios naturales está cambiando. La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo propuso modificar oficialmente el nombre del Paso de Cortés para que pase a llamarse "Paso de los Pueblos Indígenas".

El planteamiento de la mandataria federal ocurrió durante el Día Internacional de los Pueblos Indígenas. La razón de este ajuste radica en reconocer que las comunidades originarias ya habitaban y utilizaban esta ruta montañosa muchísimo tiempo antes de que la expedición de Hernán Cortés la atravesara en su camino hacia Tenochtitlan, luego de su paso por Cholula.

Retrasos en la carretera y metas ambientales

La visita al estado de Puebla tuvo un giro inesperado en la logística. Un grupo de campesinos bloqueó la carretera de acceso, lo que obligó a la presidenta a bajar de su vehículo y realizar un recorrido a pie para poder llegar a las faldas del volcán Popocatépetl.

El propósito principal del viaje era encabezar el inicio de la Jornada Nacional de Reforestación 2026. A través de este proyecto, el gobierno federal intervendrá el Parque Nacional Izta-Popo con trabajos de restauración ambiental que abarcarán un total de 32,184 hectáreas.

Conocer el verdadero origen de los lugares que exploramos transforma la manera en que valoramos nuestro entorno y nuestra cultura. Modificar la identidad visual y nominal de esta reserva, sumado al esfuerzo por reforestar más de 32 mil hectáreas, no solo reivindica los derechos históricos de las comunidades indígenas, sino que impacta directamente en tu vida: rescatar los bosques de los volcanes es vital para garantizar la calidad del aire y el abastecimiento de agua en el centro del país.