Elena Poniatowska llega al teatro: adaptan "La vendedora de nubes"
El colectivo Los Alichanes Teatro estrena en el Foro La Gruta un montaje que respeta la prosa original y rescata la inocencia como un territorio incorruptible.
Una pequeña que llega al mercado con una nube atada a un cordelito para ofrecer lo intangible en medio del comercio diario: el universo literario de Elena Poniatowska debuta en el Foro La Gruta bajo la dirección escénica de Mauricio Pimentel.
La poética de la infancia toma el escenario sin artificios añadidos. A partir del 17 de octubre, el Foro La Gruta del Centro Cultural Helénico presentará la puesta en escena de La vendedora de nubes, cuento clásico de Elena Poniatowska adaptado por la compañía Los Alichanes Teatro bajo la premisa de mantener intacta cada línea del relato original.
La trama transporta a los asistentes al corazón de un tianguis tradicional impregnado de aromas a romero y cítricos. En ese entorno de regateo y marchantes, una niña intenta encontrar comprador para una misteriosa nube que soñó la noche anterior y que sostiene con un hilo delgado. A lo largo del camino interactúa con figuras arquetípicas —un soldado, un estudiante y una mujer de alta sociedad—, trazos con los que el director Mauricio Pimentel desliza una metáfora discreta sobre los anhelos juveniles y las huellas sociales del movimiento de 1968.
El desafío de la producción consistió en tejer una dramaturgia visual y corporal que envolviera el texto sin recortarlo ni alterarlo. Respaldada por el diseño sonoro de Alfonso Olguín, la puesta se aleja del formato comercial convencional para situar la nube como un símbolo de los deseos genuinos y la capacidad de asombro que ningún entorno económico o adulto puede quebrantar.
Las funciones se llevarán a cabo los sábados y domingos a las 13:00 horas, con una breve temporada que concluirá el 1 de noviembre.
Para las familias y los amantes de la literatura de la ciudad, esta propuesta ofrece una alternativa cultural accesible de fin de semana que rompe con el entretenimiento digital habitual. Asistir con niñas y niños se convierte en una herramienta pedagógica viva para conversar sobre el valor de la imaginación frente a la prisa del consumo diario, recordando que existen anhelos personales que jamás admiten precio ni regateo.