Internacional

Estados Unidos y Venezuela negocian pacto petrolero por 100 años

El gobierno de Donald Trump busca duplicar las reservas de crudo estadounidenses a través de un acuerdo que permitiría a sus empresas operar los yacimientos del país sudamericano.

Washington y Caracas están sentados a la misma mesa con un objetivo muy claro: el control y la reactivación del petróleo venezolano. Ambos gobiernos negocian actualmente un acuerdo estratégico que le daría a Estados Unidos un arrendamiento de hasta un siglo sobre varios yacimientos de crudo, una movida clave para afianzar el dominio energético estadounidense.

Las conversaciones van en serio y apuntan a que empresas norteamericanas obtengan el control operativo de más de una docena de campos petroleros que hoy se encuentran activos. Esta operación, revelada por los medios Axios y Bloomberg, persigue una meta sumamente ambiciosa para la Casa Blanca: aumentar de forma sustancial sus reservas energéticas, llegando incluso a duplicarlas.

El secretario de Estado de EU, Marco Rubio, y la presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez, son los encargados de liderar estos acercamientos de alto nivel. El interés de Washington es tan fuerte que Chris Wright, actual secretario de Energía, ya tiene las maletas listas para viajar al país sudamericano. Su tarea principal será destrabar la burocracia e impulsar directamente un aumento en la producción por parte de las compañías estadounidenses.

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Toda esta negociación encaja dentro de la visión de la administración de Donald Trump para recuperar y expandir su influencia sobre los recursos energéticos a nivel global. Para allanar el camino, el gobierno estadounidense comenzó a flexibilizar las sanciones económicas que asfixiaban a Venezuela, permitiendo poco a poco el regreso de contratistas petroleros internacionales. Aunque el territorio venezolano esconde las mayores reservas probadas de crudo del mundo —estimadas en cerca de 300.000 millones de barriles—, su industria lleva décadas paralizada por la crisis económica y el grave deterioro de su infraestructura.

Es fácil pensar que un acuerdo petrolero a nivel internacional solo le importa a los políticos o a los corredores de bolsa, pero la realidad es que el control de la energía dicta el ritmo de tu economía personal. Si Estados Unidos logra asegurar este suministro masivo y abaratar los costos de producción, los precios internacionales del barril de crudo tienden a bajar o estabilizarse. Para ti, esto se traduce directamente en un alivio al momento de llenar el tanque de gasolina de tu auto, en tarifas más baratas cuando compres boletos de avión para tus vacaciones y en precios más estables en el supermercado, ya que el transporte de todas las mercancías que consumes se vuelve mucho más económico.

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Elías Catalan
Redactor · InfoBullet
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