Política

EU invita a México a cumbre contra la "extrema izquierda"; alertan cacería política

El secretario de Estado, Marco Rubio, convocó a 60 países para abordar una supuesta amenaza extremista, un movimiento que expertos interpretan como la excusa perfecta para silenciar a la disidencia demócrata.

Por Miriam Armas · 13 de julio de 2026
EU invita a México a cumbre contra la "extrema izquierda"; alertan cacería política

El gobierno de Donald Trump afina una nueva estrategia para acorralar a sus opositores políticos, y México está en la lista de invitados para validarla. El secretario de Estado, Marco Rubio, convocó a 60 naciones a una cumbre en Washington este jueves bajo la bandera del combate al "terrorismo trasnacional de izquierda extrema", un evento que ha encendido las alarmas de analistas y funcionarios por su potencial para desatar una represión interna en Estados Unidos.

La reunión busca dar continuidad a un par de encuentros previos. Detrás de la agenda diplomática, el cónclave parece tener un objetivo más doméstico: ampliar el catálogo de enemigos de la administración republicana. Ya no se trata solo de señalar a inmigrantes o cárteles de la droga; la mira ahora apunta a lo que el presidente Trump engloba vagamente como la "izquierda radical".

Esta etiqueta funciona como un cajón de sastre político. Ahí entran desde comunistas y socialistas hasta anarquistas, demócratas moderados y la llamada "antifa" (abreviatura de antifascistas), un movimiento descentralizado que la Casa Blanca suele tratar como si fuera una organización estructurada.

En privado, algunos funcionarios de Washington y diversos analistas independientes ven con profunda preocupación esta retórica. El temor principal radica en que la cumbre internacional sirva para fabricar un consenso global que justifique la persecución y represión directa contra políticos progresistas dentro del propio territorio estadunidense.

Las señales de esta radicalización ya están sobre la mesa. En sus discursos más recientes, tanto Trump como su círculo cercano han comenzado a tachar sistemáticamente de "comunistas" a los funcionarios que se identifican como socialistas democráticos. Este grupo incluye a figuras públicas de alto perfil, como el alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, y varios legisladores demócratas.

Para cerrar el círculo, la narrativa oficial insiste en vincular a estos líderes con redes de apoyo extranjero y flujos migratorios. Así, preparan el terreno para una ofensiva que busca neutralizar a sus adversarios tachándolos de amenaza a la seguridad nacional.