EZLN llegará a CDMX con 1,500 delegados para abrazar a madres buscadoras
El subcomandante Moisés anunció que la delegación indígena saldrá el 29 de noviembre financiada por donativos europeos y condicionará todos sus actos públicos —incluidos sus 33 años de alzamiento— a la agenda de las familias de desaparecidos.
La próxima movilización masiva del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) a la capital del país tendrá como eje prioritario a las familias que rastrean fosas clandestinas en México. Mil 509 delegados indígenas viajarán a la Ciudad de México con una consigna tajante anunciada por la dirigencia rebelde: suspender o supeditar cualquier mitin, asamblea política o festejo conmemorativo para concentrarse en reunirse, acompañar y respaldar a las madres buscadoras.
La caravana partirá la madrugada del domingo 29 de noviembre desde las instalaciones del CIDECI en San Cristóbal de Las Casas a bordo de más de 31 autobuses, con una estancia prevista hasta el 10 de enero de 2027. El subcomandante Moisés detalló que el traslado de los delegados ya quedó costeado gracias a fondos donados por redes solidarias europeas, lo que permitirá redireccionar la totalidad de su colecta financiera nacional a solventar los boletos de autobús y pasajes de avión de los colectivos de búsqueda que decidan sumarse a las mesas de trabajo en la capital.
La sede central y albergue de la comitiva zapatista operará en la Casa de los Pueblos Samir Flores Soberanes, en coordinación con la comunidad otomí residente en la urbe. Además de los encuentros con familiares de personas desaparecidas, el contingente contempla equipos culturales con más de 300 creadores escénicos listos para presentar obras teatrales comunitarias, así como brigadas con opción de trasladarse a puntos de Oaxaca, Querétaro y Puebla donde ya se gestionan alimentos y pernocta.
En su mensaje, la vocería insurgente advirtió que blindarán los diálogos contra el oportunismo partidista de cara a los comicios intermedios de 2027, rechazando que actores electorales o grupos políticos afines utilicen el dolor de las víctimas para banderas de campaña. Moisés también emitió una autocrítica hacia las organizaciones sociales por la tardanza histórica en acuerpar a quienes buscan a sus seres queridos, llamando a tejer redes duraderas que trasciendan la coyuntura de la visita.
Para la sociedad civil, las familias afectadas por la crisis de desapariciones y los colectivos solidarios, los canales para integrarse, sugerir encuentros o canalizar aportaciones económicas al fondo de movilidad de las buscadoras se encuentran centralizados en el Centro de Derechos Humanos Fray Bartolomé de Las Casas (Frayba), la Red Universitaria Anticapitalista (RUA) y la plataforma civil "Llegó la Hora".
Conocer este despliegue permite comprender que la crisis de desapariciones en el país exige tender puentes inmediatos de solidaridad comunitaria. Más allá de los discursos oficiales, la articulación directa entre pueblos originarios y colectivos de víctimas demuestra que la exigencia de verdad y justicia se sostiene en el apoyo mutuo vecinal, donde cada ciudadano puede aportar hospedaje, difusión o recursos para que ninguna familia busque sola en las calles.