Tortilleros amagan con romper acuerdo: ¿qué pasará con el precio?
Los productores denuncian que las autoridades no entregaron los créditos ni los granos baratos prometidos. Ahora buscarán la intervención presidencial para evitar que la crisis afecte los mostradores.
El plan para mantener estable el costo de la tortilla en México está a punto de colapsar. A un año de firmar un pacto nacional con el gobierno, miles de negocios denuncian que las ayudas nunca llegaron y alistan una ruptura que podría alterar el costo de la canasta básica.
Hace apenas doce meses, el gobierno federal y diversas organizaciones de tortilleros se dieron la mano para arrancar el Acuerdo Nacional Maíz-Tortilla. La meta era sencilla sobre el papel: poner orden en un mercado caótico y evitar que el precio de este alimento básico se disparara. Hoy, ese apretón de manos parece haber quedado en el olvido.
Las agrupaciones del sector acusan a las autoridades de abandonar por completo el proyecto. Los dueños de los negocios señalan que los créditos prometidos para modernizar o sostener sus locales nunca se materializaron. Tampoco tuvieron el acceso pactado a la compra de granos a precios preferenciales, mientras la competencia desleal sigue asfixiando a los productores formales sin que nadie ponga un freno.
Los números exhiben la desconexión del programa con la realidad del país. En México operan alrededor de 130 mil tortillerías, pero apenas 2 mil lograron inscribirse en este mecanismo gubernamental. Sergio Jarquín Muñoz, líder del Consejo Rector de la Tortilla Tradicional Mexicana —una de las tres organizaciones fundadoras del pacto—, aceptó que actualmente es imposible convencer a más compañeros de sumarse al proyecto porque, en la práctica, el gobierno no les está ofreciendo absolutamente nada.
Frente a la falta de respuesta institucional, los inconformes alistan un último movimiento político antes de abandonar la mesa de manera definitiva: pedirán el auxilio directo de la presidenta Claudia Sheinbaum para forzar el cumplimiento de los compromisos.
La tortilla es la base de la alimentación en México y el termómetro más sensible de tu gasto diario. Si los productores formales no reciben los apoyos necesarios para amortiguar el alza en los insumos, su única salida para no quebrar será cobrar más por el producto. Un rompimiento de este acuerdo se traduce casi de inmediato en un aumento directo en el mostrador, lo que significa que el kilo te costará más caro, rindiendo menos tu salario y golpeando sin escalas el bolsillo de tu familia cada semana.