Giro monetario en EE. UU.: la Fed eleva tasas y anticipa más ajustes este año
El Comité Federal de Mercado Abierto votó de forma unánime para situar el costo del dinero entre 3.75% y 4%, marcando el primer endurecimiento bajo el liderazgo de Kevin Warsh.
La Reserva Federal de Estados Unidos reactivó el incremento en las tasas de interés con un ajuste de 25 puntos base este 16 de septiembre, una maniobra dirigida a doblegar las presiones inflacionarias que abre un compás de fricción política con la Casa Blanca de Donald Trump.
El Comité Federal de Mercado Abierto resolvió elevar por unanimidad la tasa directriz hacia una horquilla de entre 3.75% y 4%. La decisión rompe con una pausa prolongada, tratándose del primer endurecimiento monetario que decreta el banco central desde julio de 2023. La institución justificó el movimiento señalando que la medida busca apresurar el retorno al objetivo inflacionario del 2 por ciento.
La determinación confirmó los cálculos del mercado financiero, donde las operaciones con contratos de futuros asignaban más de 90 por ciento de probabilidades a este ajuste. El tablero de previsiones de los banqueros centrales muestra que la restricción crediticia se profundizará: la mediana proyectada para la tasa terminal al cierre de 2026 subió de 3.8% a 4.1%, reflejando un consenso más severo frente a los precios.
Dieciséis integrantes del panel pronostican al menos otra subida de tasas antes de concluir el presente año, un contraste notable frente a junio, cuando únicamente seis miembros contemplaban dos ajustes en todo 2026. Hacia 2027, el escenario central apunta a una tregua sin modificaciones adicionales, aunque ocho consejeros respaldan encarecer el dinero otro cuarto de punto respecto a la referencia actual. De los 19 miembros con voto u opinión técnica, 18 registraron sus estimaciones numéricas, repitiendo la postura de Warsh de no publicar cifras individuales previas a su mensaje oficial ante los medios.
El endurecimiento en Washington se derrama de inmediato hacia las finanzas personales: encarece el financiamiento en tarjetas bancarias, eleva los intereses de créditos hipotecarios y automotrices contratados a tasa variable, al tiempo que presiona al alza el rendimiento en instrumentos de ahorro e inversión en dólares, una señal para renegociar deudas caras y evitar compromisos financieros a largo plazo en los próximos meses.