Golpe al narco, caen tres laboratorios de metanfetamina en límites de Guerrero y Michoacán
Un operativo conjunto entre autoridades mexicanas y agencias estadounidenses logró el decomiso de equipo industrial y miles de litros de precursores en zonas montañosas de difícil acceso.
La colaboración de inteligencia entre México y Estados Unidos rindió frutos en la región de Tierra Caliente. Fuerzas de seguridad desmantelaron tres laboratorios clandestinos equipados con maquinaria pesada para fabricar drogas sintéticas, sacando de circulación toneladas de sustancias químicas antes de que se convirtieran en narcóticos.
El intercambio de inteligencia internacional permitió ubicar tres centros de producción de metanfetamina ocultos en la sierra de Guerrero. El despliegue, coordinado por el Gabinete de Seguridad, frenó una red de distribución a gran escala.
Las autoridades localizaron estas instalaciones en Zirándaro y Coahuayutla, dos municipios fronterizos con el estado de Michoacán. En la operación participaron efectivos de la Secretaría de la Defensa Nacional (Defensa), la Guardia Nacional y la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), guiados por los reportes del Centro Nacional de Inteligencia.
El volumen del material incautado evidencia un esquema de producción industrial. Los agentes aseguraron más de siete toneladas de sustancias y 25 mil 800 litros de precursores químicos. Tan solo en el primer campamento ubicado en Zirándaro, los uniformados encontraron seis reactores industriales, 127 tambos de gran capacidad, 47 tanques de gas y miles de kilos de cloruro de amonio y sosa cáustica listos para ser procesados.
Sacar estos precursores del mercado clandestino tiene un impacto directo en la seguridad urbana. Cada laboratorio destruido significa menos drogas químicas circulando en las calles, lo que se traduce en una reducción de los delitos violentos asociados al narcomenudeo en las colonias. Además, este tipo de operativos evita que sustancias altamente tóxicas y adictivas lleguen a las manos de los jóvenes, protegiendo el tejido social y la tranquilidad de los vecindarios frente a las redes de extorsión y violencia que financian estas células delictivas.