Economía

Hacienda dejará de subsidiar la gasolina y el diésel en 2027

La Secretaría de Hacienda confía en que los precios internacionales del petróleo bajarán, haciendo innecesario el descuento fiscal que hoy contiene el costo por litro.

Por Miriam Armas · 29 de julio de 2026
Hacienda dejará de subsidiar la gasolina y el diésel en 2027

Si todo sale como planea el gobierno federal, para el año 2027 dejarás de ver apoyos fiscales en el precio de la gasolina y el diésel. La Secretaría de Hacienda proyecta eliminar por completo los subsidios al impuesto de los combustibles, apostando a que los conflictos internacionales se calmarán y el crudo será mucho más barato.

El 2026 ha sido un año tenso para los mercados energéticos. Los roces geopolíticos entre Estados Unidos, Israel y Palestina empujaron los precios del petróleo al alza, obligando al Gobierno de México a intervenir para frenar el golpe al bolsillo de los ciudadanos. Desde marzo, la administración activó subsidios a las cuotas del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) que pagamos cada que cargamos combustible. La medida logró establecer un muro de contención, promediando el precio en 24 pesos por litro para la Magna y 27 pesos para el diésel.

La importancia de mantener estos precios a raya radica en cómo se mueve el país. Según cifras de Petróleos Mexicanos (Pemex) al cierre de mayo, la gasolina Magna concentra el 42% de las ventas nacionales. El diésel, que es la sangre del transporte público y de carga, representa el 28% del mercado, mientras que la Premium se queda con el 13.7%.

Sin embargo, la estrategia oficial dará un giro radical en un par de años. Para el ejercicio fiscal de 2027, la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), encabezada por Édgar Amador Zamora, perfila un escenario donde el monto destinado a estos apoyos fiscales se reduzca a cero pesos. Es decir, se retirarán los estímulos y se cobrará la cuota íntegra del IEPS.

La dependencia federal no toma esta decisión pensando en exprimir a los automovilistas, sino bajo una proyección optimista de la economía global. José Clavellina, director de Investigación del Centro de Investigación Económica y Presupuestaria (CIEP), explica la lógica detrás de la medida: Hacienda espera que las aguas internacionales se calmen, que los conflictos geopolíticos cedan y que ya no existan alteraciones graves en el precio del petróleo. Bajo esa premisa, los mercados se normalizarían y el Estado ya no tendría que sacrificar ingresos para estabilizar el costo de la gasolina.

El precio de la gasolina y el diésel funciona como el primer eslabón en una larga cadena de gastos diarios. Si Hacienda retira el subsidio al IEPS y el escenario optimista falla (es decir, el petróleo vuelve a subir por algún conflicto internacional sorpresa), el aumento te pegará directo al llenar tu tanque. Pero el impacto va más allá de los automovilistas: cuando el diésel se encarece, cuesta más transportar alimentos, medicinas y bienes básicos en los camiones de carga. Ese costo extra siempre se traslada al consumidor final, lo que significa que el boleto del transporte público, la cuenta del mercado y los productos de la tienda de la esquina subirán de precio. Entender estos movimientos fiscales te ayuda a prever épocas de inflación y ajustar tus finanzas y presupuesto familiar con tiempo.