Huawei reta a Nvidia con nuevo chip de inteligencia artificial
La firma china adelantará el Ascend 960DT al inicio de 2027 para ganar terreno en inferencia, mientras la estadounidense minimiza el impacto tras duplicar sus ingresos globales.
Huawei aceleró sus planes en la industria de los semiconductores y presentará el Ascend 960DT a inicios de 2027, una jugada directa para capturar el mercado que Nvidia abandonó en China debido a las restricciones comerciales de Washington.
La tecnológica china tenía proyectado este lanzamiento para la segunda mitad del próximo año, pero optó por anticiparlo para consolidar su presencia en su mercado de origen. David Wang, presidente rotatorio e interino de la compañía, anunció durante la conferencia Huawei Connect que este componente duplicará la potencia de su generación previa, orientándose de lleno a tareas de inferencia y procesamiento de modelos complejos.
En vez de replicar la estrategia occidental centrada en la reducción física de los transistores, los ingenieros de la compañía apostaron por una vía técnica distinta: reconstruir la microarquitectura de los componentes para acortar las rutas que recorren los impulsos eléctricos. Esta táctica se complementa con la interconexión de miles de procesadores bajo un esquema operativo unificado, capaz de funcionar como una sola supercomputadora. La solidez de este desarrollo ya quedó demostrada al emplear hardware local para el entrenamiento de plataformas avanzadas como DeepSeek.
Desde la otra trinchera, la dirección de Nvidia mantiene una postura de desapego frente al entorno asiático. Jensen Huang, director ejecutivo de la empresa estadounidense, admitió que han cedido prácticamente ese territorio tras las sucesivas barreras regulatorias impuestas por las administraciones de Joe Biden y Donald Trump. Aunque las ventas en centros de datos chinos llegaron a representar una cuarta parte de su facturación, la compañía asegura haber reconfigurado su negocio sin resentir el golpe.
Los números respaldan esa tranquilidad financiera. Nvidia reportó un repunte del 106% en sus ingresos totales, impulsado por una división de centros de datos que facturó 89,000 millones de dólares —un salto anual del 117%— para concentrar el 92% de sus entradas de dinero. Marcio Aguiar, director corporativo para América Latina, descartó que la competencia asiática amenace su liderazgo, al señalar que la industria multinacional todavía prefiere el ecosistema integrado de Nvidia frente a desarrollos con fuerte trasfondo geopolítico.
Esta batalla tecnológica entre potencias marca una ruptura en la cadena de suministros que terminará moldeando los servicios digitales cotidianos. Cuando dos arquitecturas de hardware incompatibles compiten por el dominio global, el resultado directo se refleja en la velocidad, el costo y la disponibilidad de las herramientas de inteligencia artificial que utilizan consumidores, empresas y desarrolladores en todo el mundo.