Economía

Industria médica exige prioridad en la mega compra del gobierno

Las cámaras empresariales advierten que abrir el proceso a nivel internacional sin candados amenaza a 1.8 millones de empleos y la producción local.

Por Daniel Ortiz · 26 de agosto de 2026
Industria médica exige prioridad en la mega compra del gobierno

La próxima gran compra de medicamentos y equipo médico del gobierno federal para 2027 y 2028 encendió las alarmas de los fabricantes mexicanos. Las principales cámaras del sector piden a la administración central que modifique las reglas del juego para evitar que empresas extranjeras subsidiadas desplacen a la industria nacional.

La batalla por el abasto médico

El gobierno federal afina los detalles de una de las compras consolidadas más grandes del sexenio, diseñada para garantizar los insumos de salud de 2027 y 2028. El conflicto radica en que la convocatoria actual (bajo la clave LA-12-NEF-012NEF001-I-285-2026) se perfila como un proceso internacional abierto.

Para la Confederación de Cámaras Industriales (Concamin) y los grupos del sector farmacéutico, textil y de dispositivos médicos, este formato los deja en una posición de vulnerabilidad. Las cámaras empresariales —que agrupan a Canifarma, AMID, Canaintex y Canaive— solicitaron formalmente una revisión. Confían en que la falta de candados a favor de la proveeduría local se trate de una "omisión involuntaria".

Los industriales son claros: México tiene la capacidad instalada para surtir el 100% de los materiales y medicinas en aquellas áreas donde existe oferta local. Competir en un proceso abierto internacionalmente los obliga a enfrentarse a productos que llegan de economías ajenas al libre mercado, donde los gobiernos extranjeros inyectan fuertes subsidios a sus fábricas.

Política industrial y el "Plan México"

Los representantes del sector privado sostienen que dar preferencia a las empresas hechas en México es el único camino para que los objetivos del Plan México, impulsado por la presidenta Claudia Sheinbaum, pasen del papel a la realidad.

Utilizar las compras públicas como un motor de desarrollo no es solo un tema de negocios; es una red de seguridad. La cadena de valor de la salud en el país sostiene a más de 9 mil empresas y es la fuente de ingresos para 1.8 millones de trabajadores.

¿Cómo te impacta esta decisión?

Más allá de los contratos multimillonarios y las negociaciones empresariales, la manera en que el gobierno compra estos insumos define tu experiencia en el sistema público. De esta licitación depende la calidad, la seguridad y la disponibilidad de las medicinas, gasas o jeringas que recibirás en tu clínica durante los próximos años. Comprar a productores instalados en México facilita la supervisión de calidad y reduce el riesgo de desabasto frente a crisis logísticas mundiales. Al mismo tiempo, asegurar que los impuestos se inviertan en la industria local significa mantener a flote los empleos de casi dos millones de familias, fortaleciendo la economía de las calles por las que transitas todos los días.