Inversión histórica de 1.17 billones de pesos para luz y gas hacia 2030
El programa sexenal destinará el 68% de los fondos a generación mediante esquemas mixtos con particulares, con la meta de que CFE retenga el 61% del mercado nacional.
El Gobierno federal presentó una cartera de proyectos de infraestructura energética con un presupuesto estimado de 1.17 billones de pesos hacia 2030. El plan busca incorporar cerca de 38 mil megawatts a la red nacional para evitar apagones y responder al crecimiento de la demanda productiva y doméstica, combinando recursos presupuestales con esquemas de financiamiento privado que transferirán infraestructura a la Comisión Federal de Electricidad (CFE).
La mayor parte de los recursos, unos 794 mil millones de pesos, se canalizará a la generación de electricidad. Otros 161 mil millones irán dirigidos a reforzar las líneas de transmisión en alta tensión y 72 mil millones a la red de distribución urbana y rural. De forma complementaria, el sector invertirá 140 mil 906 millones de pesos en gasoductos: 87 mil 093 millones operados por el Cenagas y 53 mil 812 millones por la CFE, con el objetivo de asegurar el combustible para las plantas termoeléctricas.
El esquema financiero contempla una colaboración directa con particulares. De la partida de generación, 452 mil millones de pesos corresponderán a proyectos mixtos donde privados aportarán el capital para obras que terminarán bajo el control operativo de la CFE. A esto se sumarán 200 mil millones en desarrollos de empresas privadas y 142 mil millones de inversión pública directa. La administración federal proyecta que el Estado eleve su cuota del 56% al 61% de la generación nacional para 2030, dejando el 39% restante a los privados dentro del marco legal vigente.
Entre 2025 y 2026 entraron en funcionamiento seis centrales de ciclo combinado en Guanajuato, San Luis Potosí, Querétaro, Colima, Yucatán y Baja California, sumando 3 mil 203 megawatts. Hacia 2030 se prevé añadir nueve centrales más que aportarán más de 9 mil 300 megawatts. En el rubro limpio, operan 55 proyectos en desarrollo (42 solares y 13 eólicos), con el compromiso de asignar 9 mil megawatts limpios adicionales antes de concluir este año para tener cerca de un centenar de plantas en obra en 2027.
La estabilidad del suministro eléctrico impacta directamente en los recibos de luz, en el funcionamiento de electrodomésticos sin variaciones de voltaje y en la apertura de nuevos parques industriales en el país. Si la ampliación de líneas y gasoductos se concreta en los plazos fijados, los hogares verán menos cortes por saturación en temporadas de calor extremo y las familias contarán con una red capaz de soportar la creciente adopción de aires acondicionados, autos eléctricos y servicios digitales cotidianos.