Invierten 180 mil mdp para asegurar el abasto de agua en México
La administración federal prioriza el consumo doméstico y proyectos estratégicos frente a los desafíos del cambio climático y la contaminación de cuencas en el país.
El Gobierno de México canalizó una inversión histórica de 180 mil millones de pesos para la infraestructura hídrica nacional, bajo el criterio rector de garantizar el agua potable como un bien público de consumo prioritario y frenar su tratamiento como mercancía.
El anuncio se dio a conocer durante la conferencia matutina de la presidenta Claudia Sheinbaum, en el marco de la presentación de los avances de la Política Ecológica y Ambiental Humanista. La titular de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), Alicia Bárcena, sostuvo que el país atraviesa tres presiones ambientales decisivas: el impacto del cambio climático, la pérdida acelerada de biodiversidad y la degradación sistemática de suelos, aire y cuencas hidrológicas.
Frente a este escenario, la estrategia de asignación de recursos busca revertir el rezago histórico de comunidades desatendidas. La Comisión Nacional del Agua (Conagua), a través de su director general Efraín Morales López, puntualizó que el presupuesto aplicado triplica lo ejercido en administraciones previas en diversos rubros, combinando obras de captación, distribución y saneamiento diseñadas con visión social hacia las próximas décadas.
Morales López explicó que el plan rector no solo busca blindar el consumo de las familias urbanas y rurales, sino también asegurar la soberanía alimentaria del campo mexicano mediante la modernización de distritos de riego y el soporte a proyectos de desarrollo regional sustentable.
El despliegue de estas obras incide de manera directa en la vida cotidiana de millones de hogares que padecen tandeos o cortes frecuentes. Contar con infraestructura moderna y una regulación más estricta sobre el uso público del agua protege la economía familiar al reducir la dependencia de pipas privadas, garantiza la sanidad en los hogares y asegura que el recurso básico permanezca accesible ante las temporadas críticas de sequía.