Isaías y Simón amenazan con lluvias torrenciales en 22 estados
El Servicio Meteorológico Nacional reporta hasta un 100% de probabilidad de desarrollo ciclónico en las próximas 48 horas frente a Tamaulipas y Oaxaca.
México enfrenta una doble amenaza meteorológica en ambos litorales. El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) mantiene bajo estricta vigilancia dos sistemas de baja presión con potencial de evolucionar en las próximas 48 horas a los ciclones tropicales Isaías, en el Golfo de México, y Simón, en el Océano Pacífico, provocando un temporal de lluvias intensas y torrenciales en gran parte del territorio nacional.
El monitoreo meteorológico federal encendió las alertas preventivas marítimas y terrestres. En el Golfo de México, el disturbio que daría origen al ciclón Isaías registra un 100% de probabilidad de desarrollo ciclónico para las siguientes 48 horas, ubicándose a 170 kilómetros al este del Puerto de Altamira, Tamaulipas. Por su parte, en aguas del Pacífico, el sistema que perfilaría a Simón mantiene un 90% de potencial ciclónico en el mismo lapso, localizándose a 320 kilómetros al sur de Lagunas de Chacahua, Oaxaca.
Este doble ingreso de humedad detonará precipitaciones torrenciales sobre Veracruz, además de lluvias intensas en regiones de Tamaulipas, Guerrero, Oaxaca, Chiapas y Tabasco. El reporte prevé chubascos muy fuertes para Michoacán, Estado de México, Puebla, Morelos y Campeche, mientras que Baja California Sur, Sinaloa, Nayarit, Jalisco, Colima, San Luis Potosí, Querétaro, Hidalgo, Tlaxcala, Ciudad de México, Yucatán y Quintana Roo registrarán acumulados fuertes.
En la cuenca del Pacífico distante, el huracán Rachel de categoría 1 se localiza a 1.025 kilómetros al oeste-suroeste de Cabo San Lucas, alejándose sin representar riesgo directo para costas nacionales. En contraste, el frente frío número 1 dejará de generar efectos sobre la República Mexicana durante la tarde y noche de este martes, disipando la masa de aire fresco para dar paso al temporal lluvioso.
Monitorear el avance de estos disturbios permite a familias y trabajadores anticipar traslados cotidianos, resguardar viviendas en zonas bajas susceptibles a inundaciones y esquivar encharcamientos severos o deslaves carreteros antes de que las bandas nubosas compliquen el tráfico urbano.