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Javier Aguirre pacta con el Valencia: salvar al club y firmar por un año

El técnico mexicano negocia un año adicional si evita el descenso, mientras busca desvincular al preparador físico Pol Lorente de la Selección Mexicana.

Javier Aguirre tiene prácticamente sellado su regreso a los banquillos del fútbol español. El Valencia y el estratega mexicano alcanzaron un acuerdo verbal para que tome las riendas del primer equipo tras el parón internacional de selecciones, a falta de estampar la firma en un contrato condicionado a la permanencia y resolver la incorporación de su equipo de trabajo de confianza.

Las negociaciones entre la directiva de Mestalla y el entorno del entrenador avanzaron de forma decisiva en las últimas horas. Desde la capital del Turia se da por hecho el relevo técnico, cerrando flecos administrativos mientras Aguirre permanece en México, donde reside habitualmente sin haber dejado su vivienda en Madrid. El plan trazado descarta su presencia este domingo frente a la Real Sociedad, permitiendo que la transición formal se concrete a inicios de la próxima semana.

El punto central de la negociación contractual radica en una cláusula de continuidad: asegurar la permanencia en Primera División durante esta campaña activaría en automático una temporada extra al frente del club. Para afrontar este reto, Aguirre busca llevar consigo a Mestalla a figuras clave de su organigrama, principalmente al preparador físico catalán Pol Lorente, integrado actualmente en la estructura del combinado mexicano junto a Rafa Márquez, Toni Amor, Andrés Guardado y Juanma Lillo.

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Este movimiento marcará la séptima aventura del estratega en la máxima categoría del fútbol español, tras dirigir a Osasuna, Atlético de Madrid, Espanyol, Zaragoza, Leganés y Mallorca. Su perfil de gestor de vestuarios en situaciones límite vuelve a ser el recurso predilecto de una directiva necesitada de orden defensivo y estabilidad emocional inmediata.

Seguir de cerca la llegada de un entrenador bombero permite entender cómo la gestión de crisis bajo presión aplica a cualquier entorno laboral o de liderazgo: cuando el margen de error desaparece, apostar por experiencia contrastada, rodearse de un equipo de colaboradores de confianza incondicional y fijar objetivos escalonados a corto plazo resulta más efectivo que cualquier promesa a largo plazo.

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Alicia Duarte
Redactor · InfoBullet
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