Jóvenes concentran la tasa de suicidios más alta en México.
El Inegi documentó 8 mil 709 fallecimientos en 2025; casi cuatro de cada diez víctimas tenían entre 15 y 29 años de edad.
Las defunciones por suicidio mantienen una tendencia al alza en el país y golpean con mayor severidad a la juventud, donde representan la tercera causa de muerte y concentran casi el 40 por ciento de los registros nacionales.
Las estadísticas de mortalidad reportadas por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía confirmaron un escenario crítico para la salud pública: durante 2025 se contabilizaron 8 mil 709 suicidios a nivel nacional, elevando la tasa general a 6.7 fallecimientos por cada 100 mil habitantes. Este número consolida un incremento constante en la última década frente a los 5.1 registrados en 2015.
El impacto más severo recae sobre la población de 15 a 29 años. En este rango ocurrieron 3 mil 318 decesos, lo que equivale al 38.1 por ciento del total nacional y a una tasa específica de 10.2 por cada 100 mil jóvenes, un nivel ampliamente superior al promedio general del país.
Al desagregar las cifras por género en este segmento, las mujeres alcanzaron su índice más alto de mortalidad por esta causa con 5.1 por cada 100 mil. Aunque en números absolutos los hombres representaron el 74.7 por ciento de los eventos en esa edad frente al 25.3 por ciento de mujeres, la tasa masculina global más crítica se situó entre los 30 y 44 años, con 17.2 casos por cada 100 mil habitantes.
El reporte estadístico reveló además que siete de cada diez decesos en jóvenes sucedieron dentro de viviendas particulares, y el ahorcamiento, estrangulamiento o sofocación se ubicó como el método empleado en nueve de cada diez expedientes. En el mapa nacional, Chihuahua encabezó la incidencia con una tasa de 13.8, seguido por Yucatán con 13.7 y Aguascalientes con 12.0; en contraste, Guerrero con 2.0 y Chiapas con 3.8 reportaron los índices más bajos.
Reconocer estos datos en casa o en la escuela es vital para salvar vidas. Cuando notas aislamiento repentino, cambios drásticos de humor, abandono de metas escolares o comentarios de desesperanza en tus hijos, hermanos o amigos, no los ignores como una simple etapa pasajera; escuchar sin juzgar, retirar objetos de riesgo del hogar y canalizar apoyo profesional inmediato a la Línea de la Vida al 800 911 2000 puede marcar la diferencia entre una tragedia y una intervención a tiempo.