Junio histórico para las remesas: suman 5,472 millones de dólares
Guanajuato se mantiene como el líder nacional en captación, mientras que el acumulado del semestre creció un 3.1% gracias a una racha de cinco meses al alza.
El flujo de dinero que envían los mexicanos desde el extranjero mantiene un ritmo acelerado. Durante junio, las remesas superaron los 5,400 millones de dólares, impulsadas por un dato que no se veía en casi tres décadas: el cheque promedio por familia subió a 422 dólares.
El Banco de México confirmó una racha sobresaliente para los ingresos de millones de familias. En junio de 2026, la entrada por remesas sumó 5,472 millones de dólares. Este volumen representa un aumento del 4.2% frente al mismo mes del año pasado y se anota como el tercer flujo mensual más robusto en lo que va del calendario.
El dato que realmente marca la diferencia está en los bolsillos individuales. Cada envío promedio alcanzó los 422 dólares, la cifra más alta registrada para un solo mes desde 1995, año en que el banco central comenzó a medir esta variable.
Si miramos la fotografía completa de la primera mitad del año, el país acumuló 30,759 millones de dólares, lo que se traduce en un crecimiento de 3.1% anual. Guanajuato encabeza la lista como el principal destino de estos recursos, aunque la Ciudad de México dio la sorpresa al registrar el mayor salto en el ritmo de crecimiento de las transferencias.
Ya son cinco meses consecutivos de incrementos anuales y dos meses al hilo rompiendo la barrera de los 5,000 millones de dólares. El punto más alto de este ciclo ocurrió apenas en mayo; en aquel momento, las celebraciones del Día de las Madres y la dinámica económica empujaron los envíos hasta los 5,611 millones de dólares, un salvavidas que llegó directamente a 4.8 millones de hogares en todo el país.
Entender el comportamiento de las remesas va mucho más allá de las estadísticas del banco central; es un factor que impacta tu entorno inmediato todos los días. Cuando llegan más dólares a los hogares, se fortalece la capacidad de compra en los mercados locales, se dinamizan las tiendas de la colonia y se sostienen los servicios básicos. Este flujo constante de dinero actúa como un escudo directo para la economía familiar frente a la inflación, garantizando que millones de personas puedan cubrir sus necesidades y mantengan activo el engranaje del comercio interno que nos beneficia a todos.