La Casa de Toño se vende: de puesto callejero a imperio de 400 mdd
La popular cadena chilanga busca nuevos dueños para llevar su modelo de negocio a Estados Unidos y América Latina. Entre los principales postores destaca el grupo operador de Toks y Shake Shack.
Lo que empezó hace más de cuarenta años como un modesto puesto de antojitos en la colonia Clavería está a punto de protagonizar una de las transacciones empresariales más jugosas del país. La Casa de Toño busca nuevo dueño, y la operación no solo revela el inmenso valor financiero de nuestro pozole, sino el inicio de una nueva era corporativa para la marca que revolucionó la comida rápida mexicana.
El restaurante que te salva de los antojos nocturnos o la resaca dominical está a punto de dar un salto de proporciones internacionales. La Casa de Toño, esa cadena donde el servicio es tan veloz que apenas tomas asiento ya te están ofreciendo bebidas, se encuentra en plenas negociaciones para concretar una venta que podría superar los 400 millones de dólares.
Para llevar a buen puerto esta millonaria operación, la compañía contrató a la filial mexicana de BBVA como su asesor financiero exclusivo. El objetivo de los fundadores es claro: conseguir el capital y el músculo corporativo necesarios para llevar sus famosos platillos más allá de las fronteras de México, apuntando a un ambicioso potencial de crecimiento en el resto de América Latina y Estados Unidos.
Los números detrás de las presentaciones a los inversionistas reflejan el inmenso éxito de la marca. Los expertos financieros calculan que el precio de venta superaría en más de ocho veces las ganancias ajustadas de la cadena. Se trata de una valoración verdaderamente prémium, pues duplica los múltiplos de valoración que tienen en el mercado operadores regionales gigantescos como Alsea o Arcos Dorados.
Al poner sobre la mesa la totalidad de sus 81 establecimientos —distribuidos estratégicamente en 74 ubicaciones a lo largo del Valle de México y la Zona Metropolitana— la cadena se vuelve un botín comercial sumamente atractivo. Entre los compradores que ya están analizando la compra destaca Grupo Gigante, el consorcio propietario de marcas de peso como Toks, Shake Shack, El Farolito y Office Depot, aunque también hay otros consorcios mexicanos en la contienda. Hasta el momento, ni los representantes de La Casa de Toño, ni Grupo Gigante, ni BBVA México han querido emitir comentarios sobre el avance de las negociaciones.
La evolución de esta empresa es el sueño cumplido de cualquier emprendedor. Todo nació en 1978, cuando Marco Antonio Campos, mejor conocido como "Toño", instaló un pequeño puesto ambulante de antojitos en la colonia Clavería de la Ciudad de México. Con el tiempo, la demanda los obligó a habilitar la propia vivienda familiar para atender a los comensales, logrando convertirse en una de las marcas con mayor flujo de clientes y fidelidad en todo el país.
Cuando una marca de arraigo local es absorbida por un gran corporativo o un fondo de inversión, la dinámica cambia. Para ti como consumidor, esta venta podría significar que muy pronto tendrás a la mano una sucursal si viajas al interior de la república o al extranjero. Sin embargo, también abre la gran interrogante sobre si los nuevos dueños lograrán mantener la receta original, los precios accesibles y ese servicio relámpago inconfundible. Saber quién está detrás de los negocios que frecuentas te ayuda a entender hacia dónde va tu dinero y qué puedes esperar la próxima vez que te sientes a pedir una orden de flautas.