La economía mexicana crece 2.5% en agosto pero frena su impulso
El Indicador Oportuno liga dos meses por encima del 2% anual gracias a la industria, mientras la desaceleración mensual y la cautela en la inversión limitan las proyecciones anuales.
El aparato productivo nacional registró señales de tracción durante el verano. Estimaciones preliminares oficiales sitúan el avance anual de agosto en 2.5%, encadenando dos periodos consecutivos por encima del dos por ciento por primera vez desde fines de 2023. Pese al rebote, los analistas descartan un cambio estructural de tendencia.
El Indicador Oportuno de la Actividad Económica (IOAE), elaborado por el Inegi, confirmó una mejora operativa al arranque del segundo semestre. La producción industrial encabezó el empuje con una tasa anual de 2.7% en agosto —su registro más favorable desde octubre de 2023—, superando el 2.4% previo. Por su parte, el sector de comercio y servicios conservó el papel de motor principal del dinamismo interno, registrando una expansión proyectada de 2.6%.
La lectura secuencial refleja un enfriamiento inmediato: la variación mensual pasó de un avance de 0.6% en julio a un marginal 0.1% en agosto. Al desglosar por ramas de actividad, las labores industriales pasaron de 0.5% a 0.2%, mientras los servicios retrocedieron de 0.6% a 0.1%. Esta pérdida de fuelle refuerza el diagnóstico de firmas como Banca Mifel y Pantheon Macroeconomics, cuyos departamentos de análisis advierten que un repunte estacional no corrige la anemia en la inversión fija, la debilidad de las ventas comerciales ni el cansancio del mercado laboral.
El entorno financiero mantiene presiones adicionales. Las tasas de interés de referencia siguen altas debido a una inflación persistente, lo que encarece el apalancamiento empresarial y el consumo de las familias. Alejandro Saldaña, de Ve por Más, subraya que estos avances compensan tropiezos observados en mayo y junio, aunque las trabas estructurales de infraestructura y productividad continúan limitando el potencial del país. En consecuencia, grupos como Banamex, Actinver y Kapital sitúan las expectativas de cierre para el Producto Interno Bruto de 2026 en un rango moderado de entre 1.2% y 1.5%.
La incertidumbre vinculada al calendario comercial internacional y la revisión del T-MEC condiciona la inyección de capital en las cadenas productivas para el tramo final del año, según pondera Monex.
Para el presupuesto cotidiano, estas cifras revelan que la economía no entra en contracción, pero avanza a un ritmo insuficiente para generar holgura financiera inmediata. Con una actividad que apenas roza el 1.5% anual y tasas de crédito todavía elevadas, la mejor estrategia para las familias radica en priorizar la amortización de pasivos con costo variable, evitar endeudamientos innecesarios en bienes de consumo duradero y planificar gastos de fin de año con criterios de austeridad operativa.