La Embajada de EE.UU. emite una guía para actuar ante un sismo en México.
Las autoridades estadounidenses difundieron medidas concretas de prevención previo al Simulacro Nacional del 19 de septiembre.
Septiembre suele encender las alarmas en México por el recuerdo de los terremotos de 1985, 2017 y 2022. Ante esto, la Embajada de Estados Unidos en el país emitió una serie de recomendaciones prácticas para saber exactamente cómo reaccionar en casa, en el auto, en la calle o en la cama si la alerta sísmica llega a sonar.
Con la cercanía del Simulacro Nacional del próximo 19 de septiembre, la Embajada de Estados Unidos en México lanzó una alerta preventiva dirigida a sus ciudadanos y al público en general. La guía detalla acciones de protección según el lugar exacto donde te sorprenda un movimiento telúrico.
Si el temblor ocurre mientras estás en interiores, la regla de oro es mantener la calma y evitar correr. Ponerse debajo de marcos de puertas ya no se considera prioritario si eso retrasa ponerte a salvo o te expone a caídas de objetos. Si el sismo te atrapa dormido en la cama, colócate de inmediato boca abajo y protege tu cabeza y cuello con una almohada.
Para quienes van al volante, la recomendación es orillarse en un punto seguro, lejos de puentes o cables, y activar el freno de mano para no perder el control del vehículo. Si estás en la calle o lograste salir a tiempo de un inmueble, permanece al aire libre en un área despejada, alejado de postes, edificios y cables de alta tensión. Agáchate, cúbrete la cabeza y sujétate bien hasta que el movimiento cese.
Estas medidas preventivas coinciden con la preparación del Simulacro Nacional convocado para el 19 de septiembre a las 12:00 horas. Durante este ensayo masivo sonará la alerta sísmica en altavoces públicos y se pondrá a prueba la alerta presidencial en teléfonos móviles, con el fin de medir los tiempos de respuesta de la población.
Conocer estos protocolos de memoria marca la diferencia en un país con alta actividad sísmica como México. Tener claras estas pautas no solo evita reacciones de pánico que causan accidentes secundarios, sino que reduce de forma real las posibilidades de sufrir lesiones por caída de vidrios, mampostería o cables sueltos en el día a día.