La extraña regla del American Family Field que costó un out a los Padres
El impacto de la pelota en la estructura del parque de Milwaukee activó la norma de pelota viva en zona válida, frustrando la voltereta en el noveno episodio.
Un batazo que parecía coronar la remontada de San Diego Padres terminó en uno de los outs más desconcertantes de la postemporada. La física del disparo y la arquitectura del estadio se cruzaron en el noveno capítulo del juego ante los Brewers de Milwaukee, cuando una pelota conectada por Ty France impactó un cable suspendido del techo retráctil y desató un debate reglamentario que dejó a la afición buscando respuestas en el manual de Grandes Ligas.
Los Cerveceros de Milwaukee defendían una ventaja de 3-2 en la novena entrada, sostenida apenas por un cuadrangular solitario de William Contreras. Con un corredor en circulación y un out en la pizarra, Ty France se paró en la caja de bateo y enganchó un lanzamiento con una elevación pronunciada de 49 grados rumbo al jardín izquierdo.
El contacto sonó contundente y el bateador inició su recorrido convencido de haberle dado la vuelta al juego. En el trayecto ascendente, la esférica chocó contra uno de los cables de soporte del techo del American Family Field. Tras la colisión, la trayectoria cambió de golpe hacia el guante del jardinero Jackson Chourio, quien aseguró el segundo out ante el asombro del banquillo visitante.
El cuerpo arbitral, encabezado por Nick Mahrley, aplicó las reglas específicas fijadas para este inmueble (ground rules). La normativa estipula que si un batazo golpea los cables o vigas sobre territorio bueno (fair) y se mantiene en esa zona, la pelota sigue viva y en juego. San Diego solicitó la revisión en video argumentando un posible impacto en territorio de foul, pero los oficiales ratificaron la marcación original al no hallar evidencia visual concluyente.
El análisis de trayectoria añade misterio a la jugada. En la era de medición Statcast apenas se han registrado 10 cuadrangulares con un ángulo de salida igual o superior a 49 grados, y jamás se había volado la barda con esa altura en Milwaukee. Contreras consideró que el viaje llevaba fuerza suficiente para estrellarse contra los ventanales superiores del complejo contiguo, mientras el manejador Pat Murphy sostuvo que el efecto final la habría depositado en zona de foul.
La controversia motivó reclamos del equipo californiano para reformar los criterios con apoyo de la tecnología de rastreo tridimensional, recordando que meses atrás sufrieron un caso similar en el Tropicana Field de Tampa Bay con Xander Bogaerts.
Entender estas normas particulares le permite al aficionado seguir el juego con criterio crítico y saber cuándo una decisión arbitral se apega al reglamento del estadio, evitando caer en la frustración de creer que su equipo fue despojado injustamente cuando en realidad se aplicó la regla vigente.