La industria mexicana repunta 0.5% en julio por obras y centros de datos.
El indicador mensual creció 2.4% a tasa anual, aunque la revisión del T-MEC y presiones arancelarias mantienen la cautela en la inversión.
La actividad industrial en México hiló su segundo mes consecutivo en terreno positivo durante julio de 2026. Con un avance mensual de 0.5% impulsado por la edificación especializada y el ensamblaje de tecnología, el sector secundario dejó atrás la caída sufrida en mayo, aunque el ritmo general aún muestra contrastes marcados entre sus ramas productivas.
El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) dio a conocer las cifras del Indicador Mensual de la Actividad Industrial (IMAI). A tasa anual, la producción secundaria creció 2.4% en julio, consolidando la recuperación iniciada en junio, mes en el que apenas había marcado un alza de 0.2%. El resultado prácticamente compensa la contracción de 0.7% registrada en mayo, si bien se mantiene lejos del pico anual de abril, cuando el sector escaló 2.1%.
La construcción lideró el dinamismo mensual con una subida de 0.9%, apalancada por proyectos de edificación y obras especializadas. En la comparación anual frente a julio de 2025, el ramo constructor destacó con un salto de 6.7%. La manufactura también aportó impulso con un avance mensual de 0.7% (1.3% anual), estimulada por la demanda global de centros de datos, que disparó la fabricación de equipos de computación, accesorios electrónicos y sistemas de medición.
El desempeño no fue homogéneo en el resto del aparato productivo. La generación y distribución de electricidad, agua y gas natural se mantuvo sin variaciones mensuales, aunque reportó un avance de 1.6% frente a julio del año previo. Por su parte, la minería cayó 1.8% en el mes, pese a sostener un crecimiento anualizado de 1.3%. Si se toman las series originales sin ajuste estacional, la industria acumula un repunte moderado de 0.4% en los primeros siete meses del año, periodo en el que la minería (3.5%) y la construcción (2.8%) ejercieron como principales amortiguadores.
El horizonte inmediato, sin embargo, plantea desafíos para el sector transformador. De acuerdo con proyecciones de Grupo Monex, la incertidumbre persistirá en los renglones de inversión directa y comercio exterior. Las mesas de renegociación comercial del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), junto con posibles barreras arancelarias en áreas estratégicas, representan un freno potencial para las cadenas de valor integradas a Norteamérica.
Para las familias y pequeños negocios, el dinamismo en la construcción y la manufactura suele traducirse con rapidez en demanda de mano de obra local, contrataciones en oficios técnicos y mayor flujo de ventas en ferreterías y servicios de barrio. No obstante, dado que los nubarrones arancelarios pueden encarecer insumos importados en el mediano plazo, conviene actuar con prudencia presupuestaria: si planea remodelar, adquirir maquinaria o financiar proyectos vinculados al sector, cotizar con proveedores nacionales y amarrar precios por adelantado ayudará a blindar sus gastos cotidianos.